La Derecha Cínica
Por Arturo Jiménez Cruz
La derecha política significa el segmento del espectro político asociado a posiciones conservadoras y religiosas. Considera prioritario la libertad individual (sobretodo la de los que más tienen), el mantenimiento del orden social y los privilegios establecidos para una minoría, generalmente ligados a grandes empresarios, a la iglesia, y a los banqueros. La derecha defiende las tradiciones y se convierte en el líder de la resistencia para todos los cambios hacía la modernidad, incluyendo la modernidad democrática. Su prioridad en lo económico es el libre mercado que beneficia a esa minoría. La derecha ha sido el más fuerte adversario de las administraciones y recursos públicos, los derechos sociales, la inversión pública para la educación, la salud, la investigación, la cultura, el combate a la pobreza y las luchas por la reducción de las desigualdades. El sistema operativo de las derechas se caracteriza por estructuras rígidas y muy disciplinadas. En el México moderno, la derecha política ha estado representada por el PAN. Sus fundadores, Gómez Morín, el padre de Calderón, Rosas Magallón, defendían con dignidad esos principios, pero también defendían en su lucha por el poder, y como contraste con el PRI, valores como la honestidad. La honestidad, decían, sería el sello que caracterizaría los gobiernos administrados por ese partido
A 20 años del primer triunfo del PAN en un gobierno estatal, después de ocho años de dos gobiernos panistas en el gobierno federal, y después de muchos gobiernos municipales y estatales, han convertido al partido de la derecha, cuya tarjeta de presentación quería ser la honestidad, en una derecha cínica y con poca dignidad.
Presidentes municipales, gobernadores y presidentes de la república de un partido que no esta de acuerdo con la inversión pública, se han aumentado el salario a ellos y a sus funcionarios en múltiplos del salario mínimo. Lo que ha convertido a México, en el país con mayor diferencia entre el salario mínimo de sus ciudadanos y el de los funcionarios de alto nivel. Un presidente de la república, el Sr. Fox, por primera vez, declara como lo documenta PROCESO, que durante su trabajo como presidente también tuvo tiempo para trabajar en otros oficios, por los que recibió ingresos por `Servicios Profesionales` por más de un millón de pesos mensuales. Hecho que no solamente nunca lo hicieron los presidentes del PRI, sino que tampoco se ha hecho en otros países miembros de la OECD. Pero que ha sido posible gracias a la conversión de miembros destacados del PAN, hacía la política de la derecha cínica.
El caso del secretario de gobernación, MOURIÑO, es paradigmático, tampoco había sucedido antes en México, ni en otros países de la OECD. El hecho de firmar contratos de la administración pública, como representante popular o de gobierno, para beneficio propio y de sus familiares es un acto inmoral. Sin embargo, para el no lo es, tampoco para Calderón y para la mayoría de militantes del PAN y para muchos priistas. Un político digno, en cualquier país hubiese renunciado, en el México gobernado por una derecha cínica, eso no se da, para vergüenza de la derecha mexicana y la internacional.
La defensa que hacen de la derecha cínica, los empleados del Sr. Azcarraga, dueño de Televisa, del Sr. Slim, accionista de Televisa, dueño de Telmex, del Sr. Salinas, dueño de TV Azteca, mexicanos entre los 500 con mayor concentración de riqueza en el mundo, es también consistente con el cinismo de esta derecha.
Las propuestas de campaña no cumplidas en las áreas de salud, educación, seguridad, y desarrollo social, mientras tratan de justificar una incapacidad aparentemente voluntaria, ratifican el diagnóstico señalado sobre la derecha en el gobierno. La defensa del gobierno federal de amigos de pederastas, políticos y religiosos, y de gobernantes como Ulises Ruiz, reivindican el tipo de valores de este tipo de derecha tiene y que contrasta con el discurso de sus dirigentes.
Finalmente, la propuesta de reforma energética de Calderón, y su campaña para negar la evidencia de un intento privatizador, de un riesgo para la soberanía nacional, y de una mayor amenaza al futuro de los mexicanos, parece ser la mejor demostración de que estamos frente a una nueva derecha. A una derecha que esta dispuesta a todo, quizás por que lo debe todo. Que tiene obligaciones con quienes la han apoyado para llegar al poder, con los más poderosos empresarios y banqueros nacionales y extranjeros. Una derecha sometida a este tipo de chantajes es una derecha indigna, que se ha convertido en cínica.
La derecha política significa el segmento del espectro político asociado a posiciones conservadoras y religiosas. Considera prioritario la libertad individual (sobretodo la de los que más tienen), el mantenimiento del orden social y los privilegios establecidos para una minoría, generalmente ligados a grandes empresarios, a la iglesia, y a los banqueros. La derecha defiende las tradiciones y se convierte en el líder de la resistencia para todos los cambios hacía la modernidad, incluyendo la modernidad democrática. Su prioridad en lo económico es el libre mercado que beneficia a esa minoría. La derecha ha sido el más fuerte adversario de las administraciones y recursos públicos, los derechos sociales, la inversión pública para la educación, la salud, la investigación, la cultura, el combate a la pobreza y las luchas por la reducción de las desigualdades. El sistema operativo de las derechas se caracteriza por estructuras rígidas y muy disciplinadas. En el México moderno, la derecha política ha estado representada por el PAN. Sus fundadores, Gómez Morín, el padre de Calderón, Rosas Magallón, defendían con dignidad esos principios, pero también defendían en su lucha por el poder, y como contraste con el PRI, valores como la honestidad. La honestidad, decían, sería el sello que caracterizaría los gobiernos administrados por ese partido
A 20 años del primer triunfo del PAN en un gobierno estatal, después de ocho años de dos gobiernos panistas en el gobierno federal, y después de muchos gobiernos municipales y estatales, han convertido al partido de la derecha, cuya tarjeta de presentación quería ser la honestidad, en una derecha cínica y con poca dignidad.
Presidentes municipales, gobernadores y presidentes de la república de un partido que no esta de acuerdo con la inversión pública, se han aumentado el salario a ellos y a sus funcionarios en múltiplos del salario mínimo. Lo que ha convertido a México, en el país con mayor diferencia entre el salario mínimo de sus ciudadanos y el de los funcionarios de alto nivel. Un presidente de la república, el Sr. Fox, por primera vez, declara como lo documenta PROCESO, que durante su trabajo como presidente también tuvo tiempo para trabajar en otros oficios, por los que recibió ingresos por `Servicios Profesionales` por más de un millón de pesos mensuales. Hecho que no solamente nunca lo hicieron los presidentes del PRI, sino que tampoco se ha hecho en otros países miembros de la OECD. Pero que ha sido posible gracias a la conversión de miembros destacados del PAN, hacía la política de la derecha cínica.
El caso del secretario de gobernación, MOURIÑO, es paradigmático, tampoco había sucedido antes en México, ni en otros países de la OECD. El hecho de firmar contratos de la administración pública, como representante popular o de gobierno, para beneficio propio y de sus familiares es un acto inmoral. Sin embargo, para el no lo es, tampoco para Calderón y para la mayoría de militantes del PAN y para muchos priistas. Un político digno, en cualquier país hubiese renunciado, en el México gobernado por una derecha cínica, eso no se da, para vergüenza de la derecha mexicana y la internacional.
La defensa que hacen de la derecha cínica, los empleados del Sr. Azcarraga, dueño de Televisa, del Sr. Slim, accionista de Televisa, dueño de Telmex, del Sr. Salinas, dueño de TV Azteca, mexicanos entre los 500 con mayor concentración de riqueza en el mundo, es también consistente con el cinismo de esta derecha.
Las propuestas de campaña no cumplidas en las áreas de salud, educación, seguridad, y desarrollo social, mientras tratan de justificar una incapacidad aparentemente voluntaria, ratifican el diagnóstico señalado sobre la derecha en el gobierno. La defensa del gobierno federal de amigos de pederastas, políticos y religiosos, y de gobernantes como Ulises Ruiz, reivindican el tipo de valores de este tipo de derecha tiene y que contrasta con el discurso de sus dirigentes.
Finalmente, la propuesta de reforma energética de Calderón, y su campaña para negar la evidencia de un intento privatizador, de un riesgo para la soberanía nacional, y de una mayor amenaza al futuro de los mexicanos, parece ser la mejor demostración de que estamos frente a una nueva derecha. A una derecha que esta dispuesta a todo, quizás por que lo debe todo. Que tiene obligaciones con quienes la han apoyado para llegar al poder, con los más poderosos empresarios y banqueros nacionales y extranjeros. Una derecha sometida a este tipo de chantajes es una derecha indigna, que se ha convertido en cínica.
Etiquetas: calderón, derecha, Gómez Morín, impunidad, incongruencia, pan, pederastas, reforma energética, Ulises Ruiz, valores, Vicente Fox

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