Romper con el FMI y con el TLCAN, única solución para México: Michel Chossudovsky
Autor de numerosas publicaciones e investigaciones económicas internacionales, entre ellas “La Globalización de la pobreza”, el economista canadiense Michel Chossudovsky está de paso en México para participar en diversos foros de discusión para el desarrollo de nuestro país y llega a las siguientes conclusiones: “es necesario que México rompa con el Fondo Monetario Internacional y con el TLCAN, si de verdad quiere ser un país desarrollado, con justicia social e independiente”.
Expresa que “han sido las recetas neoliberales y monetaristas del FMI y del Banco Mundial, las que han llevado a México al estancamiento económico y el establecimiento de un estado de pobreza permanente de su población”.
Respecto de los daños que está causando el TLCAN a los campesinos mexicanos, dice que es urgente que el gobierno desconozca y denuncie el capitulo agropecuario del TLCAN, para salvar a la clase campesina del país: “simplemente debe declararse que no entra maíz de Estados Unidos y al mismo tiempo apoyar a los campesinos para producir localmente lo que demanda el mercado, y punto”.
“De otra manera, de persistir la apertura total del mercado agropecuario, se cambiará toda una cultura de cultivos nacionales, con siglos de tradición, que tendrán efectos muy negativos en lo económico, lo social y lo cultural”.
Chossudovsky dice que las políticas del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial destruyeron varias veces a la economía de Argentina, a la de Perú y Ecuador, a la de Venezuela y a la de Brasil y mantuvieron en el caos a muchos países de Sudamérica como Bolivia y de Centroamérica como Guatemala, Nicaragua, Panamá; y ahora tienen en la parálisis económica a México, que paradójicamente es un país rico, petrolero y sin embargo tiene en la quiebra a muchos sectores, entre ellos a los campesinos, a los pequeños comerciantes y a los pequeños y medianos empresarios”.
Ahora todo en México, o casi todo, es de empresas transnacionales: restaurantes, cadenas de autoservicio, franquicias de todo tipo, y ahora la situación viene a agravarse, por el hecho de tanto el FMI como el Banco Mundial y las grandes empresas petrolera norteamericanas y españolas como Halliburton, Exxon, y Repsol, junto con el sector financiero de Wall Street y los departamentos del Tesoro y de Energía de los Estados Unidos, presionan al gobierno mexicano para que privatice la industria petrolera y la industria eléctrica mexicanas”.
Nota completa en Revista Macroeconomía
Expresa que “han sido las recetas neoliberales y monetaristas del FMI y del Banco Mundial, las que han llevado a México al estancamiento económico y el establecimiento de un estado de pobreza permanente de su población”.
Respecto de los daños que está causando el TLCAN a los campesinos mexicanos, dice que es urgente que el gobierno desconozca y denuncie el capitulo agropecuario del TLCAN, para salvar a la clase campesina del país: “simplemente debe declararse que no entra maíz de Estados Unidos y al mismo tiempo apoyar a los campesinos para producir localmente lo que demanda el mercado, y punto”.
“De otra manera, de persistir la apertura total del mercado agropecuario, se cambiará toda una cultura de cultivos nacionales, con siglos de tradición, que tendrán efectos muy negativos en lo económico, lo social y lo cultural”.
Chossudovsky dice que las políticas del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial destruyeron varias veces a la economía de Argentina, a la de Perú y Ecuador, a la de Venezuela y a la de Brasil y mantuvieron en el caos a muchos países de Sudamérica como Bolivia y de Centroamérica como Guatemala, Nicaragua, Panamá; y ahora tienen en la parálisis económica a México, que paradójicamente es un país rico, petrolero y sin embargo tiene en la quiebra a muchos sectores, entre ellos a los campesinos, a los pequeños comerciantes y a los pequeños y medianos empresarios”.
Ahora todo en México, o casi todo, es de empresas transnacionales: restaurantes, cadenas de autoservicio, franquicias de todo tipo, y ahora la situación viene a agravarse, por el hecho de tanto el FMI como el Banco Mundial y las grandes empresas petrolera norteamericanas y españolas como Halliburton, Exxon, y Repsol, junto con el sector financiero de Wall Street y los departamentos del Tesoro y de Energía de los Estados Unidos, presionan al gobierno mexicano para que privatice la industria petrolera y la industria eléctrica mexicanas”.
Nota completa en Revista Macroeconomía
Etiquetas: banco mundial, economía, fmi, globalización, Michel Chossudovsky, neoliberalismo, tlcan

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