Los porros amigos de los policías
http://videos.eluniversal.com.mx/paginas/videosdet2086.html
BLOG DE LA DESOBEDIENCIA CIVIL
Comentario para Radio Centenario del Sociólogo Norteamericano, James Petras. Lunes 4 de diciembre de 2006.
Efraín Chury Iribarne: La primera pregunta de cuatro puntos que tenemos, es saber tu visión acerca de este triunfo de Hugo Chávez y de la República Bolivariana de Venezuela.
Petras: Bueno, muestra que un excelente liderazgo, un programa de bienestar social, y la política anti imperialista tienen el respaldo de la gran mayoría, casi dos tercios de la población, que muestra que todos los posibilistas de los gobiernos seudo izquierdistas como el Frente Amplio están equivocados cuando dicen que no se puede hacer cosas contra el poder de los Estados Unidos. Chávez ha mostrado que sí es posible, sí es posible ganar elecciones con gran respaldo, precisamente a partir de una política consecuente.
Lo segundo es que muestra que es posible derrotar al poder norteamericano del gobierno de Bush y los demócratas a pesar de toda la propaganda y las inversiones en los grupos subversivos. El tercer punto es que los medios de comunicación en manos de capitales pronorteamericanos no son decisivos, porque cuando uno tiene un programa y una organización de masas los medios tienen un poder muy relativo y no son tan determinantes como algunos comentaristas siempre mencionan. Esos son algunos de los puntos sobresalientes que debemos comprender y tomar como lecciones para el futuro.
Chury: Petras, vayamos al proceso interno venezolano. Los anuncios de la marcha hacia el socialismo, la lucha contra la corrupción, los aspectos económicos, sociales y políticos que ha llevado adelante y que tiene todavía como desafío esta revolución bolivariana.
Petras: Yo creo que la primera cosa que deben hacer es un cambio drástico en las leyes laborales, eliminar el trabajo precario y aumentar los contratos fijos. También hay que atacar la informalidad, ofrecer un programa de empleos en los sectores industrial y de servicios porque todavía hay un 38 por ciento de pobres en Venezuela. Lo que se debe enfrentar no solamente con educación, salud y comida subvencionados sino que se necesitan grandes inversiones públicas en el sector productivo o por lo menos proyectos conjuntos con el sector privado para generar empleo. Eso creo que es muy importante.
Y creo que hay que cambiar la estructura interna de las organizaciones políticas, hay que darle más peso a los Comités de base y no a las cúpulas, que en muchos casos vienen de los viejos partidos con muchos políticos que se han subido al tren del chavismo, y hay que hacer una revolución dentro de la revolución.
Otra aspecto es que las cúpulas sindicales chavistas tienen que empezar a trabajar sindicalmente. Creo que un gran defecto de estas cúpulas es que hay un sector que tiene un discurso muy revolucionario, socialista, pero han peleado mucho en las internas y no han avanzado mucho en la organización, por eso hay un 80 por ciento del sector trabajador todavía no sindicalizado.
Entonces para mí es importante la inversión pública, el empleo y campañas para bajar la pobreza a partir del trabajo con cambios estructurales y no simplemente a partir de gastos sociales.
Chury: Te queríamos consultar sobre Latinoamérica y la influencia futura en otros procesos del continente, por ejemplo, Venezuela integra el Mercosur, qué significa esto; el aspecto de Centro América que también tiene enlaces importantes y particularmente dos vecinos de Venezuela: Colombia y Ecuador.
Petras: Bueno, con Colombia es obvio el gran contraste entre un presidente paramilitar como Uribe que ha generado millones de desplazados con sus campañas militares, que es lo opuesto de todo lo que representa Chávez, o sea la integración de los pobres en los proyectos económicos sociales. Obviamente, si pudiéramos tener una elección Chávez contra Uribe, yo imagino que el margen sería mucho más grande que el que hay actualmente en las elecciones. Entonces con Colombia creo que el impacto de la victoria de Chávez y el avance del programa socio-económico va a significar una gran oportunidad para algunas fuerzas sociales y políticas de ese país.
En Centro América también va a impactar mucho en las organizaciones de masas, pero desafortunadamente yo creo que en el caso de Nicaragua tenemos un entreguista en este viejo Ortega, que está muy metido en el culo del libre comercio, el Fondo Monetario y los millonarios comandantes que lo acompañan. Yo creo que allá tal vez podría cambiar algún voto en los foros internacionales o regionales, pero no vamos a ver demasiado desde la cúpula del sandinismo. Pero pienso que en las bases del sandinismo el contraste entre Chávez y Ortega también puede tener un efecto importante.
En el caso de México hay otro contraste entre el mal gasto de los ingresos del petróleo en México, donde con este boom de precios, después de Fox hay más pobres que hace seis años y ahora el nuevo, Calderón que yo creo que va a poner mano dura en vez de pensar en una política de distribución de ingresos y eso va a profundizar la polarización en México.
En el MERCOSUR es evidente que los Gobiernos, particularmente de Lula y Tabaré Vázquez, ya tienen fijados sus caminos, que son los caminos del liberalismo y desafortunadamente esa política no va a cambiar. Pero yo creo que a medida que la política económica social en Venezuela se profundice y empiece a extenderse hacia los sectores obreros, puede ser un timbre para despertar a los movimientos de masas que podrán decir "miren cómo aquí se apoya a los banqueros y los exportadores, y en Venezuela se están realizando cambios que benefician a las masas".
Entonces yo creo que la demostración de Venezuela puede tener un efecto contra estos perdedores que se llaman Lula y Tabaré Vázquez. Para eso hay que esperar un tiempo para que el nuevo gobierno de Chávez empiece a profundizar y extender los cambios, pero estoy convencido de que si avanza, las masas populares informadas sobre estos cambios van a exigir algo similar contra sus propios gobiernos.
Sobre la integración no se puede pensar en una profundización cuando Tabaré está metido con los Estados Unidos y Lula está en la onda de los banqueros y especialmente con un gabinete lleno de liberales de centro derecha y derecha. Yo creo que no hay que esperar que haya relaciones de integración profunda entre empresas públicas; es decir, Venezuela va a avanzar por un camino y Lula va por otro. Ahora, con Kirchner creo que habrá algunos intercambios, particularmente en el sector industrial pueden avanzar, pero mientras Kirchner está proponiendo mayores inversiones privadas, incluso en las tierras -Soros es el más grande inversor que tiene Argentina ahora-, y con REPSOL en el sector petróleo, yo no veo que haya muchas posibilidades de una verdadera integración.
Chury: Así que Soros es el inversor más grande en este momento.
Petras: En el campo sí, exactamente. Pero no está simplemente en el campo, tiene inversiones inmobiliarias, en centros de comercio, etc. Es un pulpo que empieza a tener un gran peso pero que más que nada está invirtiendo en el campo y particularmente en el maíz, porque ahora tiene la idea de hacer inversiones grandes en el exanol, el sustituto del petróleo, entonces ve futuro a comprar tierras, sembrar maíz y convertir al maíz para capturar una parte importante del mercado de energía.
Chury: Está superando a Benetton entonces.
Petras: Sí, sí, incluso en la dinámica; si no tomamos simplemente una fotografía sino que miramos la trayectoria, es claro que las perspectivas del señor Soros están en ascenso.
Chury: En lo que tiene que ver con la economía, siguiendo con Chávez y Venezuela pero sobre todo el petróleo, la OPEP, la reducción de la producción, el aumento de la producción, el precio del barril y un Ecuador que vuelve -aparentemente- a la OPEP. ¿Qué significa todo esto?
Petras: Eso significa que los países petroleros van a tener más poder colectivo, incluyendo Ecuador y Angola ahora que es el segundo más importante productor y está pidiendo la entrada a la OPEP. Obviamente el control sobre la producción y el mercado y la influencia en el mercado de precios va a aumentar.
El otro día me entrevistó Bloomberg, que saca una publicación para el gran capital, y me preguntaba sobre las perspectivas en América Latina y decían qué pasa si baja el precio del petróleo. Yo les decía que están mirando el pasado, los ciclos de precios. Ahora hay nuevos determinantes y exigencias de China e India que van contra las tendencias cíclicas del pasado, que los pronosticos y proyecciones que hago yo es que no hay ninguna posibilidad -casi una en mil- de que el precio del petróleo baje por debajo de los cincuenta dólares por los próximos diez años.
Incluso en el corto plazo, en este próximo semestre creo que el precio va a subir hacia los setenta dólares, y a contramano el dólar va a caer. Porque finalmente la falta de producción manufacturera y el crecimiento del sector de bienes inmobiliarios están poniendo en cuestión toda la arquitectura del dólar, y en mi predicción puede subir a 140 por cada cien euros. Todo eso indica una debilidad, y con mucha cautela yo decía que el año 2007 va a ser un año recesivo, pero no va a afectar tanto el precio del petróleo porque la demanda en Asia sigue siendo fuerte.
Chury: En lo político, en lo económico, en lo militar y en lo financiero ¿cuál puede ser la respuesta de la administración norteamericana ante este nuevo triunfo de Chávez que lo lleva hasta el año 2013 en el gobierno?
Petras: Primero, yo creo que los instrumentos que han utilizado están muy desgastados, ya perdieron varios cientos de militares en el golpe del 2002, que ya están retirados o han sido expulsados. Han perdido el apoyo del sector empresarial porque hay que decir la verdad, hay un boom de ganancias en el sector privado, hay un boom en el consumismo, los restaurantes en los barrios ricos están llenos, en la clase media acomodada hay un aumento en casas y departamentos de lujo, hay 350 mil coches comprados cada año y hay colas esperando las últimas producciones
Entonces Estados Unidos ha perdido, si no el voto, por lo menos el apoyo de los sectores burgueses y pequeño burgueses que tenía antes, quienes votan por la derecha y ganan por la izquierda. Es una situación donde a EE.UU. le faltan los instrumentos de respaldo para lanzar una aventura golpista, y las capacidades de perjudicar a la economía a partir de huelgas patronales son casi nulas porque nadie quiere hacer huelga y ni los más fanáticos antichavistas van a perder ganancias de 30 ó 40 por ciento al año en un mercado de consumo creciendo a 10, 12 ó 15 por ciento por año.
Hay que tomar en cuenta que este aumento de estándar de vida no está afectando simplemente a los pobres sino que creo que casi desproporcionalmente está afectando a la clase media reaccionaria y a la gran burguesía. En esa situación, si hay un mínimo de racionalidad, EE.UU. va a esperar un tiempo, tratará de respaldar la unidad detrás de Rosales, imponer un poco de disciplina entre los ultras y los menos ultras, para que se pueda al menos hacer alguna oposición en el Congreso y en otros medios.
Esa es la situación. No digo paralización o neutralización total de EE.UU. pero sí falta de posibilidades de acción actual. Creo que eso es lo que hay y más que nada la debacle y el gran furor aquí sobre Irak también debilita las posibilidades de alguna acción desde afuera. Como la situación interna en EE.UU. es tan débil y la situación en Irak está desgastando al Gobierno, no creo tampoco en una intervención norteamericana al estilo de los marines en Panamá.
Extracto elaborado por La Haine.org
Considerado uno de los hombres más ricos y poderosos al amparo de la función pública, el ex secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, está acusado penalmente ante la Procuraduría General de la República (PGR) por abuso de autoridad y falsedad de declaraciones en perjuicio de Julio Scherer Ibarra (hijo de Julio Scherer García, fundador y presidente de la revista Proceso), quien sufrió una persecución sistemática y terrorismo fiscal de quien fuera el hombre más poderoso en el gobierno que acaba de terminar de Vicente Fox.
Y es que, según Scherer Ibarra, la Secretaría que encabezó Gil Díaz buscó desde 2001 involucrarlo dolosamente en una serie de supuestas irregularidades en los ingenios del Consorcio Azucarero Escorpión (Caze). No conforme con ello, la dependencia “filtró” la información a medios de comunicación, principalmente a los diarios Reforma, El Norte de Monterrey, El Universal y El Heraldo de México, con el objetivo de “exponerme al escarnio público”, asienta el quejoso.
En su denuncia, el abogado que se desempeñó como apoderado y miembro del Consejo de Administración de Caze –propiedad del ex embotellador de Pepsi Cola, Enrique Molina Sobrino–, argumenta que las penas por los delitos de abuso de autoridad y falsedad de declaraciones en un juicio de amparo podrían oscilar entre seis meses y tres años de prisión. Y es que algunos de los delitos que la SHCP buscaba que se le imputaran a Scherer Ibarra fueron supuestamente cometidos cuando ya no trabajaba en el Consorcio Azucarero.
La persecución fue tan clara y evidente en contra de Scherer Ibarra que hace más de cuatro años, cuando publicaba esta columna Oficio de papel en las páginas de El Universal, el director general Roberto Rock me llamó por teléfono un viernes en la mañana para pedirme que me hiciera cargo de una delicada investigación periodística que involucraba al hijo de don Julio Scherer en actos de fraude y evasión fiscal durante su paso por el Consorcio Azucarero Escorpión, para lo cual me pedía acudiera a las oficinas del diario capitalino a recoger un “expediente”.
Ese día mismo día por la noche acudí al diario y ante la ausencia de Roberto Rock el subdirector Oscar Hinojosa habló conmigo para entregarme un par de cuartillas escritas en máquina mecánica en donde se narraba la supuesta complicidad de Scherer Ibarra en diversos delitos, con la petición verbal de que eran instrucciones de Roberto Rock que se elaborara una nota para primera plana.
Dicho escrito que carecía de fuentes de información presentaba errores tan graves como el afirmar que el Ministerio Público Federal había librado órdenes de aprehensión en contra de Julio Scherer Ibarra, cuando es de todos conocido que ese acto de justicia sólo puede hacerlo un juez federal, por lo que le hice ver ese error y otros al entonces subdirector editorial de El Universal y el absurdo de esa información que, por lo menos, tenía que investigarse primero antes de publicarla.
Hinojosa aumentó la presión y dijo que eran órdenes directas de Juan Francisco Ealy Ortiz (dueño de El Universal) que se escribiera la información porque sería la noticia principal del día siguiente. Como argumento de credibilidad Oscar Hinojosa explicó que la información había sido proporcionada por la Presidencia de la República, “la información salió de Los Pinos”, dijo, y agregó que la nota tenía que elaborarse.
Mi rechazo a prestarme a ese acto difamatorio fue contundente, y le comenté a Hinojosa lo peligroso que era elaborar esa noticia a partir de mentiras, difamaciones y “documentos” apócrifos salidos de Los Pinos. Pero el malestar en el subdirector editorial creció al grado de amenazarme con despedirme del diario si no cumplía las órdenes del dueño del periódico. Ante las amenazas, volví a negarme a elaborar la nota y respondí que si había que presentar mi renuncia por ese motivo que diera por echo mi salida del diario.
Esa noche salí del periódico con preocupación y con un gran malestar por lo sucedido. Al día siguiente, la mañana del sábado, el periódico El Heraldo de México publicaba a ocho columnas el mismo documento que me había sido proporcionado un día antes. En El Universal también aparecía la nota en primera plana a una columna y firmada por un joven reportero de guardia al que habían obligado a escribir ese libelo en contra de Julio Scherer Ibarra por instrucciones de Los Pinos y de Francisco Gil Díaz.
La tarde de ese sábado me llamó Oscar Hinojosa para disculparse por lo que me había dicho y para comentarme que había sido un grave error escribir es nota informativa, por lo que nuevamente ofrecía disculpas y que olvidara las amenazas de que tenía que renunciar, pues el dueño Ealy Ortiz y el director Roberto Rock ya sabían que se trataba de una filtración informativa dolosa y de un grave error la publicación de la misma. Un año después mi columna Oficio de papel dejó de publicarse en El Universal bajo presiones del secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, a quien investigaba por corrupción en el manejo del Fideicomiso Aduanas I y la empresa privada ISOSA, pero esta es otra historia.
La historia de CAZE
Julio Scherer Ibarra fungió como director general del Consorcio Azucarero Escorpión S. A. de C. V. del 14 de octubre de 1997 al 14 de diciembre de 1999. La corporación estaba integrada por ocho ingenios (Atencingo, Casasano La Abeja, Plan de San Luis, La Providencia, Emiliano Zapata, El Potrero, San Miguelito, El Modelo) y la Impulsora de la Cuenca del Papaloapan. Todas las empresas estaban registradas como sociedades anónimas de capital variable, de las cuales Scherer Ibarra fungía también como miembro de sus respectivos consejos de administración.
Cuando Gil Díaz apenas cumplía cuatro meses de estar al frente de la SHCP llegó a la PGR la primera denuncia contra Caze. El 6 de abril de 2001 el subprocurador fiscal de Investigaciones de la PFF, Ambrosio de Jesús Michel Herrera, presentó una denuncia penal contra Julio Scherer Ibarra por, supuestamente, cobrar irregularmente un subsidio para promover las exportaciones de excedentes de azúcar de las nueve empresas. Los excedentes correspondían a ciclos anteriores a la zafra de 1997.
En esa misma denuncia se le imputó responsabilidad penal por el cobro de otro subsidio, éste destinado al manejo de inventarios correspondientes a la zafra de 1998, y por una supuesta tentativa de cobro de un subsidio para la zafra de 1999.
El embate continuó y en menos de medio año el mismo subprocurador presentó una querella penal por defraudación fiscal del ingenio Atencingo, el cual había omitido el pago del Impuesto Sobre la Renta de mayo y diciembre de 1999. Sin embargo, ese 27 de noviembre Michel Herrera presentó nueve querellas penales más, también por defraudación fiscal, en cada una de las empresas de Caze y, sin prueba alguna, también acusó al consorcio de retenciones ilegales de las aportaciones al seguro social de los productores de caña. Estas supuestas irregularidades se habrían cometido del 1 de julio de 1999 al 30 de junio de 2000.
Pero el alud de demandas contra el hijo del presidente del consejo de administración del semanario Proceso que se mantenía crítica al gobierno de Vicente Fox no estaba aún completo.
La SHCP, ahora a través de Eduardo Javier Tito Sodi Carmona –entonces director general de Delitos Fiscales– acusó de nueva cuenta a Scherer de defraudación fiscal: ahora por, supuestamente, omitir enterar a la Secretaría impuestos retenidos del ingenio El Potrero correspondientes 1999. Catorce demandas había interpuesto la dependencia en contra de quien había fungido hasta diciembre de 1999 como apoderado legal y director de Caze.
Para la PGR quedó claro que no existía ningún delito del que Scherer Ibarra fuera responsable y por ello decidió no ejercitar contra el abogado ninguna acción penal. Y es que por el supuesto cobro indebido de subsidios y por la hipotética omisión de entrega de cuotas de los trabajadores, la Procuraduría concluyó que no había delito que perseguir.
Además, donde la PGR sí detectó irregularidades, como en la omisión del pago de impuestos correspondientes a 1999 por los ingenios Atencingo y El Potrero, también determinó que la responsabilidad no podía recaer en Scherer Ibarra, porque las declaraciones de impuestos se presentarían hasta marzo de 2000, meses después de que dejara de laborar para el Consorcio, y los responsables, por ley, eran los gerentes de cada uno de los ingenios.
“Pese a lo anterior y como estrategia de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para continuar el acoso, la denuncia por el asunto del ingenio El Potrero S. A. la formuló […] Eduardo Javier Tito Sodi Carmona y ya no […] Ambrosio de Jesús Michel Higuera, quien había presentado la querella que se siguió en relación al ingenio de Atencigo S. A. y quien no podía eludir que tenía conocimiento de que yo no podía ser responsable de falta alguna”, dice, en su denuncia, Scherer Ibarra.
Sin embargo, lo más grave ocurrió después de que la Procuraduría determinara que el ex director general de Caze era inocente de los delitos que se le imputaban, cuando la SHCP presentó demanda de amparo en contra de la determinación de la PGR.
La demanda de amparo fue presentada ante el juzgado segundo de distrito “A” de amparo en materia penal del Distrito Federal en 2003. En ella Michel Higuera omite manifestar que el crédito fiscal al que se refería la averiguación previa ya estaba cubierto.
Para Scherer Ibarra esta omisión deliberada “implica falsedad de declaraciones”. Además, el abogado concluye que “resultó un exceso el que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a través de sus funcionarios, haya enderezado acusación en mi contra a sabiendas de que en realidad ninguna responsabilidad penal podría tener […]. También se abusó de la función pública en mi perjuicio cuando los datos que conforman las respectivas averiguaciones previas fueron filtradas a los medios masivos de comunicación […]”.
En su denuncia, Julio Scherer Ibarra argumenta que fue objeto de persecución, abuso de autoridad y víctima de falsedad de declaraciones. Señala como responsables no sólo a los dos funcionarios públicos subordinados al entonces secretario de Hacienda que presentaron las demandas, sino al propio titular de la dependencia quien, asegura, estuvo al tanto de las dolosas acusaciones.
Agrega que quien demandó e interpuso juicio de amparo fue la SHCP cuyo titular era Francisco Gil Díaz. “El titular de la Secretaría no puede argumentar desconocimiento del actuar de sus funcionarios, por un lado, porque dichos funcionarios son de aquellos que sólo pueden actuar en virtud de nombramiento del Secretario y, por otro lado, porque los asuntos de las querellas fueron del conocimiento público”.
La demanda se integró cuando al entonces temible secretario le restaban 20 días al frente de la SHCP.
EFE
El Universal
Estrasburgo, Francia
Lunes 11 de diciembre de 2006
En el turno de intervenciones iniciales al comienzo de la sesión plenaria del Parlamento Europeo, Iturgáiz tomó la palabra para alertar de que "la izquierda ha intentado sabotear la toma de posesión del presidente Calderón y sigue con amenazas, disturbios, manifestaciones, sabotajes contra el Gobierno legal y de derecho".
"Las instituciones europeas no podemos mirar hacia otro lado. Especialmente, el Parlamento Europeo debe apoyar al Gobierno legítimo de México del presidente Calderón", dijo el parlamentario conservador español.
"Desde este Parlamento debemos tomar iniciativas para que se respete la democracia en México, la izquierda reconozca su derrota y haga una oposición democrática y constructiva, y no antidemocrática", añadió.
mvc/grg
Este hijo de puta Carlos Iturgáiz debe hablar por él mismo y no hacer este tipo de exortos al resto del parlamento europeo. Con estas declaraciones de políticos extranjeros me queda claro que el fraude electoral de julio pasado, además de haber sido respaldado desde gobiernos de otros paises, tiene la finalidad de despojarnos de lo que poco que nos queda a los mexicanos, tanto en territorio como en recursos naturales. ¿Acaso es necesario cantar una vez más el himno nacional desde las trincheras? Creo que los españoles ya se han metido demasiado en asuntos NACIONALES. Debemos hacer una megamanifestación en la representación diplomática española para invitarlos a que vayan a chingar a su madre y dejen de meterse en nuestros asuntos.
| Viernes, Diciembre 8, 2006 | ||||||||||||||||||||||||||
| ||||||||||||||||||||||||||
| | ||||||||||||||||||||||||||
| ||||||||||||||||||||||||||
El pueblo defenderá a los suyos Algunos políticos con cargo de elección popular tardan meses en hacer obvio que no cumplirán el grueso de sus compromisos de campaña, pero a Felipe Calderón cinco días le bastaron para dejarlo en claro, porque el único objetivo era llegar a Los Pinos, así fuera por la puerta de atrás.
Cuando menos ese es el caso de la educación superior, un sector para él "prioritario" en plena campaña electoral, durante la cual se comprometió a "trabajar por lograr que se destine mayor presupuesto, que haya más calidad y mejor cobertura para ese sector". Ya en el gobierno, tal "prioridad" se esfumó.
A menos que tal referencia tuviera a las instituciones privadas como únicas destinatarias, Calderón incumplió sólo cinco días después de que, tras bambalinas, protestó como inquilino de Los Pinos, y lo evidenció en su propuesta presupuestal para 2007 entregada el 5 de diciembre a la Cámara de Diputados, por medio de la cual pretende un recorte presupuestal de 900 millones de pesos en el caso de la máxima casa de estudios del país, la UNAM (por si no lo sabe) y de 300 millones de pesos en el del IPN, una de las instituciones educativas que más ha contribuido a la nación, amén de menores asignaciones a otras universidades públicas.
Leer columna completa de Carlos Fernández-Vega en La Jornada
En las imágenes, los porros agrupados en la Federación de Estudiantes de Naucalpan (FEN) detonan petardos, roban dinero, celulares y tenis a los estudiantes, y atracan comercios ante la mirada de las autoridades.
La videoteca recopilada también incluye escenas de ataques a pedradas y con bombas molotov a las instalaciones del CCH en presencia de policías que sólo observan.
Incluso, algunos de los videos fueron filmados por los propios porros, y en ellos se ufanan de estar protegidos por patrulleros.
Ya que estamos en el tema, a los que se perdieron ese post, les digo que ayer recomendaba un video sobre cómo los gobiernos financian y promueven el terrorismo para justificar las guerras o represiones. Y aunque en México no se nos asusta con el tema del terrorismo, no podemos dejar de preguntarnos si nuestros gobiernos no permiten que vivamos rodeados de actos violentos para justificar el uso de la fuerza y la aplicación de la mano dura.
En contraste, la propuesta de Presupuesto 2007 para inversión en infraestructura carretera, por ejemplo, es de 17 mil 354.3 millones de pesos, representa una disminución en términos reales de 32.2% en relación con lo autorizado en este 2006.
Leer nota en El Universal

Como nunca me escriben mis lectores. Muchos coinciden conmigo, ¡qué inteligentes! Pero los panistas me atacan. Unos me invitan a irme a un lugar innombrable y otros acusan a nuestro movimiento de violento y rijoso. Mis opiniones no son declaraciones del gobierno legítimo y las hago bajo mi propio riesgo.
Es hora de que mis corresponsales blanquiazules acepten quiénes son los verdaderos violentos. Mientras que el saldo del movimiento de resistencia contra el fraude es blanco, sin incidentes sangrientos ni destrucción, el de ellos es terrible. No sólo se robaron las elecciones, como reconocen en privado panistas respetables, sino tienen en vilo a la nación. En Oaxaca ha habido 40 muertos y cientos de heridos; varios centenares de activistas de la APPO están en cárceles de alta seguridad en todo el país. El PAN ha concedido la impunidad temporal de Ulises Ruiz a cambio de que el PRI le permitiera la "inauguración". Cuando estas gentes me hablan de respeto y estado de derecho me da risa. En Oaxaca, por "órdenes superiores", se han allanado casas, perseguido y aprehendido a centenares sin que en los supuestos delitos hubiera flagrancia que lo justificara. El gobierno del PAN parece inclinarse a demostrar machismo contra los que resisten la opresión.
Algunos me han preguntado qué le podría yo aconsejar a Calderón para reducir la tensión política. Yo nunca asesoraría a Felipe, que es y será para siempre un presidente espurio, como dijo el PAN de Salinas para después negociar por él. La confrontación va a continuar por vías nuevas. Pero puede rencauzarse si Calderón impulsa una reforma electoral profunda y tempranera y ordena al procurador investigar a Ulises y liberar a los presos. No creo que la movilización a la que ha convocado AMLO se detenga. Su liderazgo no existiría sin que por lo menos una tercera parte de la población hubiera despertado. El fenómeno de fondo es que millones por primera vez en la historia de México están apoyando un proyecto progresista.
La confrontación es necesaria, inevitable y puede ser sana si se da en forma pacífica: nuestros proyectos son distintos. Calderón ha plagiado algunas propuestas y las ha convertido en iniciativas deslavadas para engañar a la opinión pública. Su auténtica propuesta es reaccionaria: reducir el presupuesto de las universidades públicas y de la educación. Disminuye los recursos para la cultura y los aumenta para la seguridad pública y las fuerzas armadas. Quien quiera entender la verdadera línea del gobierno debe estudiar el presupuesto. El Frente Amplio Progresista y el gobierno legítimo van a presentar una crítica a estas propuestas y a impulsar proyectos importantes. Como la ley de precios competitivos para reducir la concentración y los monopolios. Vendrán nuevas iniciativas y acciones. Apostaremos en contra de los proyectos regresivos. No en favor del colapso político y de la ruptura social. Criticaremos a los funcionarios ineficaces y a la corrupción, pero no quebrantaremos la paz.
El gobierno de El Yunque es duro, pero frágil, ya que carece de consenso social y se basa esencialmente en una minoría reaccionaria y ciegamente insensible que sólo cree en la fuerza y, por supuesto, en los aparatos represivos. Aunque el conservadurismo de muy vastas capas sociales rechace las movilizaciones y reivindicaciones, que identifica con el desorden y la violencia, y esté, en cambio, habituado a la violencia ilegal y asesina de los explotadores (que le parece "normal" y, por consiguiente, aceptable), Calderón no tiene, sin embargo, el respaldo necesario para una represión duradera ni en Oaxaca contra la APPO ni en el país, brutalidad antidemocrática que, además, marcha unida a medidas antipopulares en ámbitos como la educación pública, los derechos humanos, los salarios. Incluso las demostraciones de su debilidad, como la cena con el asesino Ulises Ruiz para comprar el apoyo siempre vacilante del PRI e imponer dentro mismo del PAN su política represiva, o como la infamia del arresto de Flavio Sosa y los dirigentes de la APPO invitados a "negociar", o la rebaja de un ridículo 10 por ciento en los ingresos suyos y de su entorno (¡que rondan, cortados, los 200 mil pesos!), aparecen como agravios y provocaciones.
El gobierno de la reacción, el racismo y la desigualdad, además, está débil aquí porque están haciendo agua Bush y su política neonazi de extensión de la "guerra preventiva" y de continuos ataques contra los derechos democráticos en Estados Unidos mismo. Calderón tendrá que adecuarse a ese entorno y a una economía estadunidense débil y el crecimiento en toda América Latina de la protesta social, con su reflejo político, los contagiosos gobiernos antimperialistas. La ferocidad de los opresores y explotadores contra los habitantes de Atenco, primero, y ahora contra los cuadros de la APPO (mientras el asesino Ruiz anda suelto y come con Calderón, aunque siga empleando sus paramilitares), podrá quizás, inicialmente, poner a la defensiva la explosión social oaxaqueña y obligar a los movimientos sociales a centrar sus esfuerzos en la exigencia de la libertad inmediata de las presos políticos y sociales y en el castigo a los culpables de dos decenas de muertos y decenas de heridos. Pero el movimiento social se profundizará, consolidando sus bases, preparando un nuevo salto, como hacen todas las etnias indígenas oaxaqueñas, que en su reciente congreso han decidido reforzar su autonomía y su unidad, movilizando y concientizando sus bases.
En realidad, la "fuerza" del gobierno del gran capital ha consistido en la falta de apoyo decidido, real, a la APPO, durante meses, por parte de López Obrador y el PRD y de la otra campaña, por incomprensión de la importancia de los movimientos sociales independientes, de la autonomía y de la construcción de gérmenes de doble poder (la policía de los maestros, el honorable cuerpo de topiles, la ocupación de municipios, los bandos de gobierno, etcétera) y de la pluralidad en la participación organizada de los sectores más pobres y discriminados la población oaxaqueña. Pero éstos están ahí y seguirán luchando. Los indígenas, los campesinos, los maestros no abandonarán su lucha autonómica ni por la represión ni por la incomprensión de sus aliados revolucionarios que tienen una visión organizativa verticalista y sustitutiva de los movimientos reales o de sus aliados institucionales, que encaran la lucha dentro del sistema, del Congreso y de la brega entre los partidos. La no violencia gandhista que proclaman los pueblos indígenas oaxaqueños no es por eso la de Gandhi sino la de los partidarios plebeyos de la dirección nacionalista.
Aunque Marcos y la otra campaña dejaron pasar el momento de estar presentes en Oaxaca apoyando a la APPO, y aunque López Obrador centró todo en la lucha cortoplacista contra el fraude, ahora es posible un frente único entre APPO, CND, OC. Con Calderón se acabó, en efecto, la "situación especial" que daba garantías policiales a Marcos y al EZLN. La represión salvaje e ilegal contra Atenco y contra la APPO no tendrá límites sociales y políticos porque el gobierno sólo cuenta con la fuerza y tratará de usarla, rápidamente, para imponer su política antes de dar tiempo a reacciones extraelectorales que la movilización de los electricistas y otros sectores obreros hacen prever. En la lucha parlamentaria el PRD estará tironeado entre los pocos diputados y senadores, y los muchísimos en la base, por un lado, quieren usar el Congreso como instrumento para una lucha fuera de él, presentando iniciativas de leyes sociales y democráticas que sirvan para educar y organizar políticamente en forma autónoma a los que quieren dar vida real a la CND, y quienes, por el contrario, se quieren instalar en sus nuevas posiciones institucionales y negociar con el gobierno y con el PRI con vistas a posicionarse para el 2012, sin preocuparse sino instrumentalmente por lo que pasa en el país y por los oprimidos y explotados.
El mismo AMLO no podrá contar, ahora, en una lucha extraelectoral, con los dirigentes perredistas y con gran parte de los diputados y senadores que impuso sin asco alguno para ganar una lucha electoral que terminó, lógicamente, con el fraude, o sea con la fuerza del gobierno del capital que no se para ante leyes o constituciones. Desgraciadamente, en política, actuar a tiempo es un factor decisivo. Se dejó pasar un momento en que era posible una ofensiva conjunta para hacer caer a Ulises Ruiz e impedir el fraude, y ahora habrá que preparar urgentemente la defensa, empezando por no permitir que, violando las leyes y la Constitución, el gobierno encarcele a las víctimas y premie a los victimarios.
Sí, al menos cinco líneas de trabajo se imponen de manera urgente en el área energética: 1) Recuperación del volumen de reservas y de producción de petróleo, pues ya vivimos una fase de costo creciente y descenso en la producción, que pone en riesgo el abasto e implica la caída de la renta petrolera, por lo que pronto podríamos vivir no sólo desabasto sino una aguda crisis fiscal.
2) Ampliación sostenida de reservas y de capacidad de producción de gas natural, frente a una demanda creciente que se puede convertir en un severo problema no sólo financiero sino de seguridad energética
3) Fortalecimiento de las capacidades de refinación y petroquímica frente a una dinámica insostenible de importación de petrolíferos
4) Expansión de un sector eléctrico que vive una delicada sobre-inversión, a pesar de importantes ritmos de consumo y urgente exigencia de mayor calidad y seguridad en el abasto de sus combustibles, pero también de acceso a formas alternativas, renovables y limpias de generación.
5) Freno y reversión virtuosa del altamente dispendioso patrón de consumo de energía fósil en el sector transporte, que trae aparejado no sólo el desperdicio de combustibles, sino el creciente deterioro ambiental.
Y en descargo de mi omisión en la nota anterior menciono tres más: 1) Urgente superación del aparente y formal respeto a las comunidades afectadas por las obras de los sectores petrolero y eléctrico, y apertura anticipada y oportuna, cargada de paciencia, sinceridad y auténtico respeto a las comunidades y al medio ambiente de procesos transparentes de negociación y búsqueda de consenso que permitan inclusive con modificaciones de los proyectos originales alentar la realización de obras de interés colectivo, como pozos de exploración y explotación de petróleo y gas, refinerías, poliductos, centrales generadoras, líneas de transmisión, entre otras.
2) Similarmente urgente revisión del esquema de precios y tarifas de los bienes y servicios de los sectores petrolero y eléctrico, que suponen una nueva base fiscal tanto para el sector petrolero como el eléctrico, en orden a permitir que estas empresas sostengan su capacidad de inversión para ampliar su base productiva, como lo dictan las leyes reglamentarias del 27 constitucional en materia petrolera y eléctrica.
3) Finalmente, pero no menos importante (como se usa hoy decir), el delicadísimo problema de las pensiones de los trabajadores petroleros y electricistas, cuyos fondos deben ser como se ha mostrado desde hace algunos años no sólo recuperados sino restructurados y fortalecidos.
Estas líneas de urgencia sobresalen por el panorama que dejó el anterior sexenio en el terreno de las formas, mecanismos y procesos de financiamiento del desarrollo energético nacional. Nunca olvidemos que en el mismísimo Programa Nacional de Financiamiento del Desarrollo (Pronafide), de junio de 2002 presentado en Los Pinos por Vicente Fox y Francisco Gil, y elaborado por Agustín Carstens, entonces subsecretario del ramo, ofreció formas de financiamiento que garantizarían, al menos, un crecimiento económico anual de 2.5 por ciento para los años 2001 a 2006, el del escenario inercial, para no hablar del de cambio estructural que prometía 3.95 por ciento, con 7.0 por ciento en 2006.
Esto era posible se aseguraba inclusive con moderadísimo precio internacional de nuestro petróleo: sólo 17 dólares por barril en promedio para el sexenio, lo que permitiría captar cerca de 103 mil millones de dólares corrientes por concepto de derechos de extracción de hidrocarburos, renta petrolera suficiente para soportar un gasto gubernamental capaz de apoyar la obtención de ese crecimiento inercial de la economía. La realidad fue distinta. Muy distinta.
En el sexenio, el precio del petróleo mexicano promedió 32 dólares corrientes por barril (15 más de lo señalado en Pronafide). Y la renta petrolera captada por Hacienda en todo el sexenio llegó a los 185 mil millones de dólares también corrientes. La pregunta inmediata es la siguiente: ¿Por qué si se captaron 85 mil millones de dólares más por la comercialización de estos recursos nacionales estratégicos, el esquema de financiamiento del desarrollo energético falló (los indicadores lo muestran) y el crecimiento económico apenas alcanzó 1.99 por ciento en promedio en el sexenio? ¿Por qué, alternativamente, se accedió a fondos Pidiregas, con tasa de descuento (costo financiero) superior, no menor a 10 por ciento y a veces de 12 y hasta 15, cuando la tasa de descuento de nuestros vecinos registró los niveles más bajos inclusive negativos de su historia? ¿Por qué? Nuestro crecimiento anual real del sexenio fue medio punto inferior al del escenario base supuesto, el llamado inercial. Y casi dos puntos anuales por debajo del optimista, el que suponía como todos sabemos las tan llevadas y traídas reformas estructurales. Claro que ese escenario inercial, planteado por Pronafide como el más probable, el más seguro, el ineludible si no había reforma laboral y reforma energética, suponía que la capacidad de ahorro interno se conservaría en 18 por ciento. Bueno, pues esta registró un promedio sexenal de casi 20 por ciento y, sin embargo, las metas de crecimiento fallaron...y nuestro sector energético se deterioró aún más.
Aquí, entonces, la pregunta central del momento: ¿en qué orden se seguirán las obras prioritarias del sector energético y cómo se van a financiar, para fortalecerlo? Tres preguntas: 1) ¿de nuevo con Pidiregas, que han demostrado tener costos financieros muy superiores a los del mercado y que ya cargan severamente la deuda pública?; 2) ¿compartiendo el uso, goce y disfrute de nuestros cada vez más limitados y caros recursos nacionales?; 3) ¿con financiamiento propio derivado de una renta petrolera que no se comparta ni con privados, ni con gobiernos estatales ambiciosos, como se hizo este sexenio en el que las participaciones a los gobiernos de los estados llegaron a niveles históricos, sobre todo en los dos últimos años, los de las elecciones? La pregunta está en el aire. Nada, absolutamente nada de lo prioritario en el terreno energético se podrá impulsar a fondo si no hay respuesta nítida al problema del financiamiento del desarrollo energético. De verdad que nada.
Las declaraciones del diputado panista Padilla Orozco sobre la UNAM confirman la necesidad urgente que tiene México de revalorar la importancia de la educación pública y de reconocer de una vez por todas que sin educación pública superior el país está perdido. De ese tamaño es la aportación no deseada del diputado Padilla que, de seguir como va, pronto reclamará un lugar en la pared de San Lázaro.
Pronto, tal vez hoy, las bárbaras aseveraciones del diputado serán anécdotas de las que sus compañeros de partido renegarán. Pero el tema de la educación superior no es de contingencia ni puede relegarse a una desventurada manifestación de barbarie. Como nunca, el Estado tiene que admitir que sin educación pública no hay república, y que sin universidades públicas no hay futuro. Así tal cual.
No es, de primera intención, un dilema de izquierda o derecha, sino entre república, más o menos democrática, y un Estado sin rumbo que pronto encalla en lo peor del autoritarismo. Es decir, de civilización o barbarie.
Se puede ser de derecha y ser republicano y entonces admitir el papel crucial que en la construcción y la conservación de la república juega la educación laica y pública, a cargo del Estado. Se puede ser de derecha y estar en contra de la educación pública y entonces ser, o prepararse para serlo, enemigo de cualquier opción republicana y prepararse para no tener otra opción que la dictadura, aunque se disfrace de dictablanda. Se puede, en fin, ser de izquierda y no reconocer la importancia vital de la educación pública y emprenderla contra la universidad del Estado con los más pueriles delirios, como aquel de los enfermos o el más reciente del CGH, y entonces tener que admitir que esa izquierda no tiene nada que ver con la república ni con la democracia y dejarse caer en el tobogán del nihilismo que no puede llevar sino a la complicidad con el autoritarismo de cualquier signo.
Pero el asunto es más grave. Porque la tontería del legislador que preside la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados se da en el contexto de una propuesta de presupuesto insólita, en realidad inesperada por su dureza torpe, que castiga sin congruencia alguna a la enseñanza universitaria y a la ciencia y la tecnología, privilegia a los rubros de la seguridad y la represión y le quita al gobierno del Estado toda posibilidad de reclamarse como un gobierno de reforma y revisión justicieras, en consonancia con el reclamo que emergió al calor de la disputa por la Presidencia.
No sólo eso. La forma y la factura del presupuesto no nos hablan de más de lo mismo sino de una reversión inaceptable en cualquier democracia moderna, en la que la confrontación financiera y fiscal conforma el meollo del debate y el litigio democrático. La Secretaría de Hacienda no explica ni expone motivos y sus criterios son tan chatos y romos que no merecerían mayor consideración si no fuera por el daño que implican para zonas fundamentales del desarrollo y la convivencia nacionales.
Hace muchos años que el Estado renunció al más mínimo ejercicio de planeación nacional, a pesar de los discursos y el mandato de la ley y la Constitución. Lo único que le ha quedado al país para intentar definir sus prioridades y rumbos ha sido el Presupuesto de Egresos de la Federación, en el que cada vez de peor manera se intenta plasmar preferencias y recoger necesidades insatisfechas para disponer de recursos con los cuales encararlas.
Pero esta vez llegamos a un límite inferior que obliga a partidos, legisladores y opinión pública a demandar del gobierno, y en especial de la Secretaría de Hacienda, una explicación a fondo de lo que piensa y hace, porque lo que se pone en riesgo con sus ocurrencias es la mera subsistencia de áreas fundamentales para la reproducción de la vida pública y la conservación del orden republicano democrático que México ha buscado a tan altos costos.
No se puede admitir que panistas descocados pretendan imponer su ignorancia a los procesos básicos que tienen que ver con la administración de la cosa pública. Pero antes de ello, y sobre todo, no se puede admitir que la burocracia hacendaria se empeñe en jugar con asuntos vitales y decisivos para la paz social y el futuro de México, como son la educación superior, la investigación científica y el desarrollo tecnológico. Los juegos cínicos de los hombres de Hacienda fueron ya demasiado lejos y toca al Congreso devolverle al presupuesto su dignidad clásica, antes de que el Estado pierda la poca razón que le dejaron y que el país empiece a rondar los paisajes del caos.
Gracias, diputado Padilla, por llamarnos a la razón y permitirnos reconocer en la UNAM y el resto de las universidades públicas de México un baluarte imprescindible de la nación contra la barbarie anidada en los recovecos de una "victoria cultural", de la que don Manuel Gómez Morín seguramente se avergonzaría.
En la 37 asamblea general ordinaria de la ANUIES los candidatos a la Presidencia de la República expusieron sus compromisos con la educación. Ahí, Felipe Calderón Hinojosa despertó confianza en algunos rectores al decir que educación, ciencia y tecnología serían prioridad para su gobierno. Aseguró que aumentaría en 35 por ciento la cobertura en educación superior (ES) (ANUIES propone 5%), aumentando el presupuesto anual en 0.05% del PIB.
Ahora, la propuesta de presupuesto renueva el gran defecto de los políticos que saben que su existencia depende del voto ciudadano y por ello mienten para obtenerlo. El problema de fondo es la falta de credibilidad cuando se ejerce la mentira como método político y parece que no llegará el día en que se hable con franqueza, con verdad, con sinceridad. Si el recorte de presupuesto hoy anunciado para ES se hubiese planteado, no habría hoy sorpresas e inclusive habría corresponsabilidad ciudadana. Pero no, se dice una cosa pensando en hacer lo contrario. Ahora hay indignación porque se vuelve a plantear la lucha entre educación pública y privada, a la que erróneamente identifican como sinónimo de calidad indiscutible. Habrá que preguntarse si un egresado de institución privada que miente y se jacta del recorte presupuestal a la UNAM fue educado o simplemente cumplió con un programa académico. La ausencia de valores en este tipo de universitario es lo que deberá discutirse para entender en manos de quién podría estar el destino de México.
La perversidad manifiesta en el recorte diferencial de presupuesto entre niveles educativos es otro de los errores conceptuales que deben ser enmendados. Retirar presupuesto en educación primaria o al nivel superior para destinarlos a la educación media superior u otro, denota una ignorancia de lo que significa la educación como un sistema. Es necesario tener en las instancias de decisión política a personas que entiendan que el impulso a la educación parte del principio básico de otorgar recursos económicos suficientes a todos sus niveles. No hace falta un nivel académico de excelencia o egresar de una institución con calidad educativa para entender que un descuido en la educación básica tendrá impactos negativos sobre el resto de los niveles educativos.
El ataque a la educación pública basado en la comparación con la privada dentro de un esquema de lucha de clases, es un error recurrente en México porque cada una tiene su ámbito de acción y objetos de estudio propios. Mientras que en muchas instituciones privadas se privilegia la posición social basada en la posesión de dinero, en donde a veces no importa el método para lograrlo, en la educación pública se busca, aunque no siempre se logra, formar a los individuos con compromiso social para que su desempeño redunde en un beneficio social. La educación crítica, humanista, defensora de los valores culturales e identidad nacional, nunca perderá su vigencia. Por ello, debiera ser adoptada en la educación privada a sabiendas de que no es negocio.
En la calidad educativa basada en indicadores académicos las universidades públicas han respondido con creces, refutando así el falso concepto de que éstas son sinónimo de anacronismo y bajo nivel académico. En la Universidad Autónoma Chapingo (UACh), institución educativa comprometida con el desarrollo del campo mexicano, se decidió aceptar las evaluaciones externas para demostrar a la sociedad su alto nivel académico, logrando en dos años acreditar 10 de 21 programas académicos de licenciatura y colocar 15 programas de posgrado, de 16 posibles, en el Padrón Nacional de Posgrado (PNP). Ha sido una institución incluyente que tiene 17 por ciento de estudiantes indígenas que se reconocen como tales, quienes representan a 33 etnias. En el plano social se realizan proyectos de investigación, extensión, difusión de la cultura y conservación de recursos naturales, en coordinación con instituciones gubernamentales, no gubernamentales y organizaciones de productores privadas que buscan el desarrollo rural sustentable.
Si bien la UACh nunca se ha cerrado para atender al sector agroempresarial social y privado, a veces se sugiere vincular a la UACh sólo con el sector productivo fuerte económicamente, lo que implica olvidarse de los más pobres, con el argumento de que su destino está en el campo agrícola de Estados Unidos o en una cruz sin nombre en la frontera norte de nuestro país. No es fácil renunciar al compromiso de incidir en el desarrollo rural con justicia social, de beneficio común y conservación de los recursos naturales y culturales. Por lo anterior, como cualquier universidad que reciba un presupuesto igual al ejercido en 2006, es sufrir una reducción del 4% debida a la inflación, lo que cancela de inicio cualquier intento de crecimiento y desarrollo en nuestra institución. Por lo pronto, hacemos escuchar nuestra voz para decir que el desarrollo de nuestro país no se logra afectando a las actividades sustantivas que lo sustentan, como la educación, el deporte, la cultura, la ciencia y la tecnología.
* Rector de la Universidad Autónoma Chapingo.
Los recortes presupuestales son la primera arma que ha sido empleada por la derecha contra la cultura y contra la educación pública. En la parte final de la campaña electoral federal circuló por Internet una exigencia, firmada por personas que se presentaban a sí mismas como jóvenes colaboradores de Calderón.
Lo que planteaban era el cierre de las universidades públicas. Según ellos, éstas eran muy caras y de muy bajo rendimiento. "Reconocían" que en ellas había estudiantes capaces, y planteaban que a éstos se les dieran becas en universidades privadas.
Obviamente, en las actuales condiciones no es viable semejante barbaridad. Entonces, el gobierno federal, pese a su falta de legitimidad, envía recortes presupuestales contra la cultura y contra la educación, en este último caso afectando en especial a instituciones públicas de educación superior.
No es novedoso el que la derecha sea enemiga de la cultura y de la educación pública. ¿Quién era ese jefe nazi que dijo que cuando oía la palabra "cultura" se llevaba la mano a la cacha de su pistola? ¿Y acaso el franquismo español no devolvió la educación al clero católico? La fuga de los principales representantes de la cultura y del pensamiento humano, en general, que no fueron asesinados por el franquismo, nos benefició, en la persona de muchos que emigraron a nuestro país.
Nuestro país jugó un papel de vanguardia cuando Juárez y los liberales impulsaron la Reforma, la de a de veras y no las contrarreformas que pregona la derecha. Entre sus conquistas está la educación laica. Esta conquista se ha ido extendiendo a otros países. La educación pública, en general, es para nosotros una conquista constitucional ya muy arraigada. Y la promoción de la cultura en amplios sectores no está desligada de la educación superior pública: auditorios con fines culturales, centros de cultura, como el que acaba de empezar a construir la UNAM en Tlatelolco, y otros casos, son ejemplos elocuentes. Y también es elocuente que las universidades privadas no hagan este tipo de inversiones. Van sólo a la capacitación de los estudiantes con fines específicos relacionados con la carrera de que se trata. Y su orientación es congruente con quienes las fundaron y con quienes las apoyan en lo económico, como complemento de las elevadas colegiaturas que cobran.
En los centros educativos y culturales esta actitud de la derecha no era ignorada, ni lo es. El hecho fue que, cuando se hicieron encuestas en centros de enseñanza superior e investigación, durante el periodo prelectoral, los resultados fueron mucho más favorables a López Obrador, y mucho más desfavorables a la derecha, que los de las encuestas de cobertura general.
La derecha lanza acusaciones contra instituciones como la UNAM, mientras que en el plano internacional se califica a esta institución como la mejor entre los países de América Latina más España y Portugal. Tal vez nunca se han parado en esa universidad. Menos aún deben haber asistido a actos culturales en instalaciones de la misma.
La Universidad Autónoma de la Ciudad de México no ha sido tijereteada en su presupuesto. Al contrario, tiene garantizado ese presupuesto por ley. Esto es un ejemplo de lo que sucede en una ciudad gobernada por la izquierda. Es una muestra de que las agresiones de la derecha contra la educación y la cultura no son algo obligado, es simplemente el reflejo del carácter de la derecha, en general y en especial en nuestro país.
Todos debemos combatir esa ofensiva de la derecha, que al mismo tiempo es una ofensiva de la barbarie. Es el intento, condenado al fracaso, de regresar a tiempos anteriores a los de la Reforma. El dinero del Fobaproa para los banqueros, el dinero para enriquecer más a los ya multimillonarios, ese no se quiere tocar. Pero sí se agrede presupuestalmente a la cultura y a la educación. Esto es lo que no debemos permitir.
Sin embargo, hay una gran urgencia frente a la destrucción social y ambiental provocada por el modelo económico contemporáneo. La hegemonía global del capitalismo, en su forma neoliberal, no solamente fue edificada sobre nuevas bases materiales (las tecnologías de información y de comunicación) sino que permitió universalizar la sumisión del trabajo al capital (subsunción del trabajo por el capital, según Carlos Marx). No solamente se trata hoy de una sumisión real (es decir dentro del proceso mismo de la producción vía el salario), sino una sumisión formal, por medios financieros: precios de las materias primas y de los productos agrícolas, deuda externa, paraísos fiscales, fiscalidad interior promoviendo la riqueza individual, y medios jurídicos: normas de las organizaciones internacionales, como el FMI, el Banco Mundial y la OMC.
Este tipo de sumisión afecta a todos los grupos humanos tanto por la destrucción ambiental, como por la sumisión a la ley del valor. Hoy día, los pueblos indígenas están afectados en su posibilidad de supervivencia, por la explotación de los bosques o la destrucción de la biodiversidad; las mujeres son las primeras víctimas de la privatización de la salud, del agua, de la electricidad; los pequeños campesinos son las víctimas de las empresas transnacionales del agrobusiness. De hecho, la vida de la humanidad en su conjunto está agredida. Las consecuencias culturales y sociales son profundas, porque este proceso agudiza las contradicciones dentro de las relaciones sociales, no solamente por una desigualdad creciente, sino por un aumento de los conflictos de género, de razas o de castas.
Por estas razones, el proyecto nuevo debe empezar por una deslegitimación clara y radical del capitalismo, en su lógica misma y en sus aspectos concretos en cada sociedad. La conciencia de que no se puede humanizar el capitalismo constituye la base de un nuevo proyecto concreto. ¿Pero qué sociedad queremos? Esta pregunta puede parecer muy general, un conjunto de ideas abstractas, un sueño. Para definir de manera más concreta lo que podemos llamar la utopía o el socialismo del siglo 21, se puede distinguir cuatro objetivos principales.
1. Prioridad de una utilización renovable de los recursos naturales
Existe una simbiosis fundamental entre la naturaleza y el ser humano. La naturaleza es fuente de vida (la pachamama, tierra-madre, como dicen los pueblos indígenas de América del Sur). No se puede agredirla ni destruirla, sin atentar contra la vida humana. La naturaleza no puede ser explotada en función de una racionalidad puramente instrumental, característica de la modernidad vinculada económica y culturalmente por el capitalismo. Ella resulta en su destrucción progresiva. El "grito de la tierra", como escribe Leonardo Boff, se llama hoy: desertización, desorden climático, gripe aviar, sida...
Este principio de la prioridad de la utilización renovable, significa el rechazo a modos de producción y actividades que destruyan de manera durable el ambiente natural. El uso de recursos renovables será el objeto de una gestión colectiva asegurando su racionalidad. Sin embargo, este principio forma solamente una parte de la realidad y debe entrar en correspondencia con las lógicas que siguen.
2. Predominio del valor de uso sobre el valor de cambio
Esta distinción, hecha por Carlos Marx, es útil para pensar el futuro. El valor de uso es lo que contribuye a la calidad de la vida humana en todas sus dimensiones. El valor de cambio es el mercado, que tiene una función subordinada al valor de uso. Dentro de la lógica del capitalismo, el mercado domina hoy no solamente la actividad económica, sino toda la organización colectiva de la vida humana creando las desigualdades sociales y el acceso diferencial a la propiedad. Para el capitalismo no existe valor económico, si el trabajo, los bienes y los servicios, no se transforman en mercancías. Es lo que se llama la imposición de la ley del valor, que según Franz Hinkelammert, significa el fin del sujeto. Los seres humanos están sometidos a esta ley que invadió la realidad social, sometiendo la humanidad en su totalidad a la lógica del capitalismo. Es por eso que Karl Polanyi, economista estadunidense e historiador del capitalismo, concluye la necesidad de reinsertar la economía en la sociedad.
3. Participación democrática en todos los sectores de la vida colectiva
La participación democrática, es decir el poder de decisión del sujeto humano, no puede ser limitado al sector político. En este sentido, se puede decir que toda la realidad es política, empezando por la economía. El principio de la participación democrática tiene que aplicarse a todos los niveles de la vida humana colectiva, desde el local, hasta el global. La democracia tampoco puede limitarse a los procesos electorales, tan fácilmente desviados. Debe ser participativa, es decir, organizada con mecanismos de control y de propuestas populares permanentes.
4. Interculturalidad
Todas las culturas participan en la vida cultural y espiritual de la humanidad. Ninguna de ellas puede ser eliminada o marginalizada. Eso incluye todas las expresiones culturales, el derecho, la ciencia, las religiones y las espiritualidades. Las transformaciones que derivan de intercambios, de enriquecimiento mutuo son bienvenidas, porque la cultura no es estática. Las culturas no siendo un valor en sí mismo, no pueden pensarse sin los tres principios precedentes. Sobre la base de estos cuatro principios se pueden pensar los medios y las estrategias que pueden orientar la construcción del socialismo del siglo 21.
Los medios
No basta con afirmar principios. Construir otra sociedad significa aplicar medios para que estos principios puedan ser realidad.
1. La relación con la naturaleza
Para realizar el primer principio de predominio de una utilización renovable, podemos proponer tres medios principales. El primero es la apropiación pública de los recursos naturales esenciales para la vida, como el agua, las semillas, el aire. Estos recursos son el "patrimonio de la humanidad" y deben escapar de la ley del valor, tal como está definida por el sistema económico capitalista.
La revalorización de la agricultura campesina es otro medio necesario. Se trata de luchar contra la concentración productivista de la tierra en manos de empresas transnacionales, que destruye la naturaleza y provoca desastres sociales. En tercer lugar, viene la tarea fundamental de regeneración de la atmósfera, de los suelos, de las aguas y finalmente del clima.
2. El predominio del valor de uso
Existen varios medios para realizar este predominio. Solamente queremos señalar algunos de ellos.
Promover la producción orientada hacia las mayoría de las poblaciones, con instrumentos públicos, lo que se opone al desarrollo espectacular de solamente 20% de la población. Eso es la consecuencia de la lógica del capitalismo, que necesita de generar fuertes poderes de compra para absorber una producción sofisticada, contribuyendo así a la acumulación del capital.
La introducción de elementos cualitativos en el cálculo económico, como el bienestar (la calidad de vida), el entorno ecológico, la seguridad alimentaria. Las decisiones serían muy diferentes, si se tomara en cuenta estos elementos en los cálculos de los costes de producción y de intercambio.
Limitar la influencia del capital financiero, por un impuesto sobre los flujos internacionales, la abolición de los paraísos fiscales y del secreto bancario y la supresión de la deuda externa de los pueblos del sur.
Abolición de las patentes en su forma actual y adaptación del derecho de autor, para evitar el monopolio de las transnacionales.
Revalorización de la empresa como lugar de trabajo común a fines sociales y no como fuente de riqueza para accionistas.
Reconocimiento y valorización de los empleos no reconocidos (mujeres en el hogar) o desvalorizados (servicio social, servicio de salud) y creación de empleos para sectores cualitativos de interés colectivo (mejoramiento de la calidad de vida, servicios personales, etcétera).
Constitución de un seguro social generalizado bajo control público.
Revalorización del servicio público, como servicio a la colectividad y no de atención a clientes.
3. El principio de la democracia
La democracia no es solamente un fin, sino también un medio. En este sentido se debe extender la democracia representativa a todos los niveles de la actividad colectiva, incluyendo el sector económico. Sin embargo, se necesita también la promoción de la democracia participativa como incremento del control popular en los mismos sectores. No se trata solamente de la dimensión territorial (pueblos, barrios, aldeas), sino también de las empresas y de las administraciones.
4. El principio de interculturalidad
Los medios en este sector son también diversos y se puede dar la prioridad a los siguientes:
Afirmar y concretizar el derecho de los pueblos frente al derecho de los negocios, lo que significa un cambio fundamental en la filosofía de los grandes organismos internacionales, financieros y comerciales.
Protección de las culturas por medidas adecuadas en los diversos sectores de sus expresiones.
Socialización de resultados de la ciencia, sin monopolio industrial o particular.
Afirmación de la laicidad del Estado, como base del diálogo filosófico y espiritual y del ecumenismo.
Las estrategias
Para poder aplicar los medios susceptibles de concretizar los principios, se puede pensar a varios niveles de estrategias.
1. Deslegitimar el capitalismo, como expresión mayor de una modernidad deshumanizante, lo que significa la utilización de todos los espacios posibles para el desarrollo de un pensamiento crítico en los sectores de la economía, de la ecología, de la política y de la cultura. En este sentido, los foros sociales han cumplido con un papel importante, el desarrollo progresivo de una conciencia colectiva.
2. Acelerar la creación de actores colectivos al nivel global, vía redes de resistencia (un ejemplo es Vía Campesina).
3. Renovar el campo político de la izquierda, con la convergencia de varias organizaciones políticas (no se puede pensar a un partido único detentor de toda la verdad) y la centralidad de la ética en las prácticas políticas.
4. Promover la emergencia de un nuevo sujeto histórico, que no será solamente constituido por los trabajadores asalariados, sino por todos los grupos afectados en su vida por el sistema capitalista: pequeños campesinos, mujeres, pueblos autóctonos, etcétera.
5. Buscar la centralidad de la ética como actitud colectiva e individual, en coherencia con la utopía. Eso implica también una institucionalización de los procesos sociales y políticos como base de los comportamientos individuales y una redefinición permanente de los aspectos concretos de la ética, con la contribución de todos.
Podemos concluir que si es eso que llamamos socialismo, se trata de un proyecto profético y constructor, capaz de contradecir la "barbaridad" y de traducirse en la vez la defensa de la vida humana y el amor al prójimo.