lunes, septiembre 25, 2006

COLUMNAS Y OPINIONES EN DIVEROS DIARIOS

Miguel Ángel Grandados Chapa en Reforma

Miguel Ángel Granados Chapa
Hacia el nuevo Tribunal

De todo hay entre los 160 aspirantes a magistrados de la Sala Superior del órgano principal de la justicia electoral, de entre los cuales la Suprema Corte deberá formar seis ternas de las que a su vez el Senado escogerá a los responsables de calificar la elección de 2012

Hace dos lunes la Suprema Corte de Justicia de la Nación convocó a los interesados en ser miembros de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación a inscribirse, entre el 12 y el 18 de septiembre, para ser considerados en la parte del proceso de selección que corresponde al pleno del tribunal constitucional. Antes de que concluya el mes próximo, la Corte deberá presentar al Senado seis ternas de donde esa Cámara escogerá a los seis magistrados que suplirán a quienes, elegidos en octubre de 1996 concluyen sus funciones. El séptimo integrante de la sala permanecerá en su cargo hasta 2015, pues fue elegido el año pasado en reemplazo de José Luis de la Peza Muñoz Cano.

A pesar de los críticos términos de la convocatoria (sólo 24 horas después de emitida se abría el brevísimo plazo para presentar en menos de una semana documentación que acreditara los requisitos) casi dos centenares de interesados respondieron a ella. Como estaba previsto, la Corte publicó el viernes pasado la lista de 160 personas que pasaron el primer cernidor formal. Se trata de que en tres días hábiles que comienzan hoy, "quienes lo deseen puedan formular por escrito, de manera fundada y en forma comedida y respetuosa, las observaciones y objeciones que estimen procedentes... apoyándolas en su caso con pruebas documentales".

A simple vista, se puede apreciar que entre esas decenas de aspirantes, de los que al cabo del procedimiento dentro de la Corte permanecerán 18 personas, de los que emergerán los reemplazantes de Alfonsina Berta Navarro Hidalgo, Leonel Castillo González, Eloy Fuentes Cerda, Fernando Ojesto, José de Jesús Orozco y Mauro Miguel Reyes Zapata, la mayoría proviene de los poderes judiciales (federal y locales) y de órganos electorales administrativos y jurisdiccionales.

Muchos casos son llamativos. Por ejemplo, la magistrada Elvia Rosa Díaz de León D'Hers, formó parte de una de las ternas hace 10 años. El año pasado, sin fortuna igualmente, fue propuesta para ser ministra de la Corte y quizá a modo de compensación se la eligió integrante del Consejo de la Judicatura. Otros dos integrantes de ese cuerpo, Adolfo Aragón Mendía y Constancio Carrasco Daza se hallan también entre los aspirantes. De esa posición suya pueden desprenderse circunstancias que los coloquen en situación preferencial o adversa ante los ministros, con consecuencias ulteriores en la relación entre el Consejo y el pleno. Su autopostulación equivale a la de un ministro que sólo quisiera mudar de giro y no disminuir de jerarquía pues, si se la mide por la remuneración, tienen el mismo rango los integrantes de la Sala Superior y los de la Corte.

No es ése el caso de magistrados de tribunales ordinarios o electorales que alientan el legítimo deseo de ascender. Es la situación de, por ejemplo, los integrantes del órgano judicial electoral capitalino, todos los cuales (Estuardo Mario Bermúdez, Raciel Garrido, Juan Martínez Veloz y Rodolfo Terrazas), salvo su presidente, Herminio Herrejón, quieren pasar al ámbito federal. Busca hacerlo también Jorge Rodríguez y Rodríguez, que presidió el Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal o Raúl Bolaños Cacho que lo hizo en el de Oaxaca. Es sobresaliente el caso del magistrado de circuito Jean Claude André Tron Petit, que desde su ingreso como secretario en 1981 y después como juez federal, ha tenido un claro desempeño profesional.

Son abundantes los candidatos con experiencia electoral. Provienen de la propia Sala Superior o de las regionales. El más notorio es Flavio Galván Rivera, secretario general de Acuerdos de Tribunal federal, que leyó ante los magistrados y el público en general las más recientes y trascendentales cuentas de ese órgano. De las oficinas de miembros que se van aparecen, por ejemplo, Paulina Borja Sáenz, secretaria de la ponencia de Ojesto, y Silvia Gabriela Ortiz Rascón, de la de Fuentes Cerda. Quieren pasar de salas regionales a la superior, entre otros, Javier Aguayo Silva, Eduardo Arana, Francisco Javier Barreiro, Francisco Bello Corona, María Macarita Elizondo Gasperín, Adriana Margarita Favela Herrera, Yolli García, Esteban Penagos.

Tres ex consejeros electorales: José Barragán Barragán, el muy activo Jaime Cárdenas Gracia y Virgilio Rivera, cuentan entre los aspirantes, como también Manuel González Oropeza, que a su sólida carrera académica añade su experiencia como presidente del consejo local del IFE en el Distrito Federal. Se anotó también María del Carmen Alanís, durante dos años secretaria ejecutiva del IFE hasta que renunció en vísperas del proceso electoral que terminó hace 20 días. Del mismo campo electoral, en su acepción más dilatada, se incluye a Javier Patiño Camarena, a quien correspondió fundar la fiscalía especializada en delitos de esa naturaleza, y María de los Ángeles Fromow, que lo reemplazó en esa oficina, y que al inscribirse se arriesga a que exponga su triste desempeño.

Provienen de otras áreas Luis Ponce de León, magistrado agrario, y Bernardo Aguilar Álvarez, de la Comisión Federal de Competencia Económica (y del arzobispado de México). Y del pasado, un pasado que no acaba todavía de irse para mal de todos, emergió el secretario de Gobernación de Echeverría, Mario Moya Palencia. Supongo que se siente experimentado por haber escrito sobre la reforma electoral, en los sesenta, y por haber presidido la Comisión federal respectiva, sin recordar que por su propio desempeño de esos años se le indició como responsable de genocidio.



Cajón de Sastre


Cometí en la columna del viernes pasado un error que debo subsanar. Sobre el conflicto de Oaxaca me hice eco de la previsión que esperaba al 1o. de diciembre para procesar la renuncia o licencia del gobernador Ulises Ruiz. Amén de confiar en un informante que resultó desinformado, incurrí en la falta de rigor (contraria a mi proceder habitual) de no consultar la fuente legal directa, atenido a que la regla invocada es la establecida en la de la República. Advertido amablemente de mi pifia por el director editorial de Reforma, René Delgado, advierto que el artículo 72 de la Constitución de Oaxaca permite, ante la falta del gobernador por licencia o renuncia en los primeros tres años de su gobierno, la designación de un gobernador interino constitucional que convoque a nuevas elecciones en un lapso breve, que permita al elegido tomar posesión en seis meses y terminar el periodo. Si la falta ocurre después de cumplidos tres años se designa un sustituto que sin elección completa el periodo.


Correo electrónico: miguelangel@granadoschapa.com

Ricardo Rocha en el Universal


Detrás de la Noticia
Ricardo Rocha
25 de septiembre de 2006


Institucionitis aguda
Es una especie de alergia a todo lo que tenga que ver con el mínimo cuestionamiento a las sacrosantas instituciones de este país. Este México nuestro en el que las instituciones siempre han funcionado maravillosamente bien. En donde, por ejemplo, nuestra Constitución jamás ha sido mancillada ni utilizada con propósitos aviesos. Este México en donde la ley siempre refulge, la justicia siempre impera y el bienestar es para todos, gracias a nuestras instituciones.

Y es así que, basados en tamañas verdades, cada vez son más los que se unen al coro que repite hasta el cansancio que cualquier cuestionamiento "atenta contra nuestras instituciones". Es una trampa retórica. Lo que no reconocen los falsos indignados es que lo que se cuestiona no es a las instituciones por sí mismas sino a los hombres y mujeres que pasan por ellas y enloquecen en el ejercicio del poder temporal. Y abusan y se corrompen y enlodan a las propias instituciones.


¿A alguien ya se le olvidó que hay un ministro de la Suprema Corte llamado Ernesto Díaz Infante que tras un cañonazo de medio millón de dólares exoneró a aquel chacal de Acapulco que torturó, violó y mató a una niña de seis años; ministro que aun en prisión recibe su sueldo completo? ¿Qué de la Cámara de Diputados cuando nos empujaron el IVA o cuando nos hipotecaron por varias generaciones con la infamia del Fobaproa? O qué me dicen del Senado, donde la ley se negocia como sabemos.

Y el IFE y el TEPJF que viven tal crisis de credibilidad que requieren de millones de pesos en campañas publicitarias para lavarse la cara. Y qué de esa institución milenaria que es nuestra santa madre Iglesia que nada más por mencionar los tiempos recientes protege al padre Maciel y a otros violadores de niños y jóvenes. Para no ir más lejos, ahí está la institución del supremo poder, la Presidencia de la República ¿y en qué condiciones la dejó Vicente Fox? ¿Ahí tampoco se vale cuestionar nada? ¿Se la acabó de plano? ¿O sólo la dejó en estado de coma?


Alguien puede asegurar que gobiernos como el de Puebla, ex de los Ángeles y ahora de los demonios del edén, y su procuraduría estatal son también instituciones igualmente intachables, purísimas y que no podemos cuestionar siquiera a riesgo de caer en pecado mortal. Son tan infalibles que el señor ministro Ortiz Mayagoitia -otra vez la Corte- decidió que el precioso gober Mario Marín jamás atentó contra los derechos humanos de Lydia Cacho.

Menos mal que sus colegas sacaron la cara y ahora hay que volver a investigar. Que se sepa la Corte no se cayó a pedazos por estas divergencias al interior.


No va a pasarnos nada si nos vacunamos contra la institucionitis aguda y le entramos a fondo a una revisión de todas nuestras instituciones. Lo ideal sería hacerlo en el marco de una reforma del Estado que revise facultades, responsabilidades y equilibrios entre poderes y redimensione los procesos electorales. Pero mientras ésta llega, los cuestionamientos a quienes manejan las instituciones no sólo son válidos sino resultan indispensables para mejorarlas. Está igualmente el derecho que tenemos todos a la rendición de cuentas de quienes ejercen cargos públicos.


Que quede muy claro, una cosa son los hombres y mujeres y otra las instituciones de las que son responsables durante un cierto tiempo y de cuya fortaleza tanto se habla. De ser así, por qué no habrían de resistir la crítica, aun la más descarnada. El problema es que, así como están, no nos sirven. ¿Nos darán la certidumbre electoral? ¿Nos devolverán los millones de pesos del Fobaproa? ¿Le harán justicia a Lydia? ¿Meterán a la cárcel a los traficantes de influencias? ¿Castigarán a los pederastas? Parece que no.


Entonces hay que desazolvarlas, sacudirlas, enderezarlas. Porque si no, lo único que se me ocurre es utilizarlas al estilo del gran Arreola, que en su Confabulario inventó una máquina para desintegrar y reintegrar ricos pasándolos por el ojo de una aguja. Así podrían, a los 100 millones de mexicanos, nombrarnos y desnombrarnos secretarios, ministros o magistrados para purificarnos en el solo trámite. Como si el cielo fuera una institución tan fácil de alcanzar.



ddn_rocha@hotmail.com



Julio Hernández López en La Jornada


Lunes 25 de septiembre de 2006

Astillero
Julio Hernández López

Violencia y petróleo
Oaxaca como pretexto
Estigmatizar a la oposición
Reunión "secreta" en Canadá

Semanas atrás el PAN y el gobierno federal decidieron apoyar la subsistencia de Ulises Ruiz como gobernador clandestino, pero no sólo porque dejando caer a un priísta oaxaqueño estarían incentivando que la presión social tumbase a un panista michoacano de más alto nivel sino, sobre todo, porque una estrategia perversa (que va más allá de Vicente Fox y Felipe Calderón) pretende etiquetar de violentos y peligrosos a la oposición de izquierda y a los movimientos sociales para así establecer una militarizada mano dura y una bien aceitada campaña mediática que permitan reformas polémicas, como la energética. De lo que se trata es de exhibir largamente la irritación social, sobre todo sus momentos de desesperación y violencia, para legitimar entonces un anticuerpo programado que, ante tanto "exceso" y "desgobierno", demande y aplauda la represión.

Por ello se ha dejado correr hasta límites extremos el caso Oaxaca, donde el gobierno estatal ha anunciado que hoy reanudarán clases en escuelas públicas utilizando a "profesionistas, maestros jubilados y profesionales de la educación" e incluso, según señalamiento de Emilio Mendoza Kaplan, director del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca, "en caso extremo", con personal "del Servicio Militar y brigadas del Ejército que darán clases". En esa descomposición tolerada e inducida, el torbellino social desesperado puede cometer errores que obligan a pública disculpa como el cometido contra Ricardo Rocha, periodista que durante largos años ha luchado en el seno del monstruo (los monstruos) del periodismo electrónico para dar información equilibrada y plural.

Pero no es que el PAN y el foxismo necesiten de verdad una alianza con el desahuciado Ulises Ruiz Ortiz; más bien lo que necesitan es exhibir los horrores a que supuestamente puede llevar la insurrección popular contra los abusos del poder. Usando el cadáver político de Ulises como provocador, los gobiernos federal saliente y presuntamente entrante esperan episodios sangrientos que puedan justificar represiones ejemplares. Ayer fueron Atenco y Ciudad Lázaro Cárdenas; ahora podría ser Oaxaca, con el 20 de noviembre y el 1º de diciembre como fechas políticas a la vista.

Los desbordamientos populares tienen como trágico telón de fondo las reuniones de elites empresariales y políticas que se han dedicado a "pensar" el futuro del país, sobre todo en temas tan suculentos como el petróleo y los energéticos en general. El miércoles de la semana anterior hubo una reunión auspiciada por Forbes en la que se habló de buscar "alternativas" para "modernizar" el sector energético mexicano. La nota del día la produjo Carlos Slim al criticar a la izquierda poselectoral mexicana, pero lo más importante fue lo no dicho, aquello que fue puesto fuera del alcance de la opinión pública mexicana. Por ejemplo, el hecho de que uno de los principales participantes fue Luis Téllez Kuenzler, representante en México del Grupo Carlyle, cuya larga y sombría mano pretende hacerse de, entre otras cosas, los recursos energéticos nacionales. Téllez, además, es uno de los personajes del salinismo-zedillismo que más cerca se ha colocado de Felipe Calderón, a tal grado que se rumora la posibilidad de que sea nombrado miembro del gabinete, ya fuera en la Secretaría de Energía, que ya ocupó, o incluso ni más ni menos que en Pemex.

Otros allegados a Calderón habrían estado en Banff, población de Alberta, Canadá, los pasados días 13 y 14 para participar en una reunión "secreta" de políticos, empresarios y militares del país anfitrión, Estados Unidos y México, quienes hablarían de "prosperidad continental en el nuevo ambiente de seguridad". Detalles del asunto fueron publicados por el periódico The Banff Crag and Canyon (http://www.banffcragandcanyon.com/News/255375.html), comentados en http://www.vivelecanada.ca/article.php/20060919132553106 y tomados por la agencia Efe, cuyo envío fue puesto ayer en lugar preferente en el portal de Yahoo México.

En la lista de mexicanos que al 31 de agosto habían confirmado su asistencia al hotel Fairmont Banff Springs están en primer lugar Pedro Aspe Armella, ex secretario de Hacienda, que forma parte de la coordinación general junto con el ex primer ministro de Alberta Peter Lougheed y el ex secretario de Estado de Estados Unidos George Shultz. Además, Juan Camilo Mouriño, virtual jefe del equipo de transición del calderonismo, y Arturo Sarukhan, hombre de Jorge Castañeda que coordina los asuntos internacionales en el grupo felipista. La relación de invitados que habían confirmado su asistencia (aunque no necesariamente cumplieron su compromiso) se completa con el embajador Andrés Rozental; la ex senadora Silvia Hernández; el premio Nobel Mario Molina; los empresarios Fernando Chico Pardo, Juan Gallardo y Manuel Arango; los académicos Luis Rubio, Mónica Serrano y Jorge Santibáñez, y los funcionarios Eduardo Medina Mora (relacionado con Carlyle y Luis Téllez) y el ingeniero Vinicio Suro Pérez, encargado de la Subdirección de Planeación y Evaluación de Pemex Exploración y Producción, la pantalla de la paraestatal para hacer negocios triangulados y abrir puertas a capitales extranjeros. Suro Pérez visitó Noruega a principios de año y entró en contacto con representantes de Petrobras, Shell, Marathon, Exxon Mobil, British Petroleum, Statoil y Norsh Hydro para plantearles un esquema de "alianzas estratégicas".

Astillas:

La Otratele solicita auxilio cibernético especializado en la ciudad de Oaxaca, donde Juan Bautista y Alejandro Hernández necesitan enviar ("subir") material informativo a Google Videos o YouTube desde una computadora que tenga instalados los programas Final Cut o Adobe Premier, forma de conectar una cámara de video y disponibilidad para que los enviados de La Jornada Tv puedan sufrir los avatares de ser pioneros en el periodismo por Internet. Interesados, escribir a este columnista metido entre las patas de los caballos tecnológicos... Y, mientras Felipe hace vida social (en Torreón, un bautizo; en Monterrey, una boda) rodeado del Estado Mayor Presidencial y entre protestas ciudadanas, ¡hasta mañana, en esta sección que anuncia que hoy, en la Otratele (es decir, en la página de Internet de La Jornada) habrá videos varios sobre Oaxaca, incluso uno donde se ve parte del incidente de la APPO con Ricardo Rocha!

Fax: 56 05 20 99 juliohdz@jornada.com.mx



Miguel Ángel Velázquez en La Jornada

Lunes 25 de septiembre de 2006

Ciudad Perdida
Miguel Angel Velázquez

Acuerdos de NI en lo oscurito
AN festina triunfo sobre el gobierno entrante

Manos libres a la tribu a cambio de golpear

Para nadie resulta una sorpresa saber que la corriente Nueva Izquierda -que controla las bancadas perredistas en las cámaras de Senadores y de Diputados, así como en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal- iría a lograr acuerdos con quien se dejara, siempre que fueran para su beneficio y en contra, inclusive, de las intenciones de Andres Manuel López Obrador o Marcelo Ebrard, si así lo requiere lo que ellos llaman "su avance".

Y no hizo falta que pasara mucho tiempo para que los acuerdos fluyeran y Nueva Izquierda asumiera el papel que en teoría todos sabían, pero de los que muy pocos conocían sus alcances, mismos que en opinión de muchos, y casi convertidos en realidad, se pasaron de la raya.

En la Asamblea Legislativa el problema no es el control, a fin de cuentas el PRD es mayoría, sino cómo deberían ser repartidas las tareas de gobierno entre las diferentes corrientes, sin que PAN y PRI, principalmente, se convirtieran en un escollo insalvable.

Para Nueva Izquierda lo fundamental era tener bajo su mando los organismos de gasto y control de los dineros de la Asamblea. Según el número de sus diputados, podían acceder con facilidad a dos de las unidades administrativas de la institución; una más significaría que una sola corriente controlara el gasto y la fiscalización del mismo, cosa que no sería permitido por los partidos de oposición.

Allí fue donde empezaron los arreglos, según se sabe. Nueva Izquierda pretendía, y logró, tres de las direcciones: Tesorería, Oficialía Mayor y Contraloría, sin mayores problemas con la oposición, es decir, Nueva Izquierda será la que distribuya el gasto y vigile la honestidad de las erogaciones.

Por más insano e injusto que pareciera, Nueva Izquierda se impuso no sólo a las otras corrientes perredistas, sino a las advertencias que le hicieron otros grupos de asambleístas, con excepción del de Acción Nacional.

Pero más tardó en anunciarse el hecho que en saltar la liebre, y boquiflojos que son los panistas, alardearon sus acuerdos y lo que ellos suponen, y así se ve, fue un triunfo en contra del próximo gobierno de Ebrard.

Y es que, según los azules, Víctor Hugo Círigo, líder de Nueva Izquierda en la Asamblea, realizó acuerdos, pactó con ellos para que el poder económico estuviera del lado de su grupo, a cambio cualquier cosa.

Por eso festejan los panistas. Dicen que el "equilibrio" se habrá de dar en las comisiones legislativas, y que ya se arregló con Círigo que las comisiones de Presupuesto y Cuenta Pública, y la de Vigilancia de la Contaduría Mayor de Hacienda, habrán de quedar en manos azules.

El golpe irá directo contra Ebrard: el gasto del gobierno y la vigilancia, es decir, las cuentas sobre lo erogado, serán manejados por el panismo, mientras Círigo y la tribu que lo acompaña podrán gastar sin que nadie, fuera de su grupo, los fiscalice.

Así que si alguien se preguntaba de qué lado masca la iguana, pues la duda quedó despejada, cuando menos eso se dice en círculos de Acción Nacional.

Las trampas para Ebrard

Y si en la ALDF Marcelo Ebrard tendrá que andarse con cuidado, en su equipo cercano deberá abrir bien los ojos para que no le suceda una traición.

Se dice que una publirelacionista que hasta hace poco trabajaba para un noticiero de radio que devino periódico, de donde fue despedida por jugar en dos bandos y ofrecer la cabeza de su jefe a los enemigos, se incrustó en el equipo del jefe de Gobierno electo, a súplica del propio Ebrard, según ella.

Tal vez sea por eso que la señora tenga tan buenas relaciones con el gobernador del estado de México, Enrique Peña, a quien sirve, dicen por ahí, de asesora, y no se sienta apegada al proyecto de Ebrard.¡Cuidado, mucho cuidado!, diría el príncipe.

ciudadperdida_2000@yahoo.com.mx ciudadangel@hotmail.com



Marcela Gómez Zalce en Milenio

Un prozaico cuarto de guerra

mgomez@milenio.com



Oaxaca a la deriva...
¡Ahí viene el Tsunami!

La retórica sin lógica, mi estimado, es como un árbol con hojas y flores pero... sin raíces. El delicado foco rojo llamado Oaxaca está fuera de control. Ayer estalló la violencia minutos después de que el gobernador Ulises Ruiz intentara hacer una reaparición pública cuando al grito de újule llegaron integrantes de la pícara APPO, no sólo persiguiendo a la megalacra de Ruiz, sino aventando balazos afuera de uno de los hoteles más caros de la entidad.

Va de más señalar que este queso oaxaqueño está megaenredado, con oscuras manos que mecen la cuna y hoy nadie quiere pagar los costos políticos de imponer la ley, ausente por más de 100 días y a escasos dos meses del controvertido cambio de poderes.

Oaxaca hace los highlights en varios noticiarios estadunidenses preocupando (y ocupando) a nuestros, últimamente, inquietos vecinos.

La divertida pregunta semanal es: ¿qué pasa en Oaxaca? Ni sencillo y mucho menos, simple. El típico problema magisterial que hace su debut como cada año, au$piciado por todos los anteriores gobernadores —según datos del Cisen... to avoid unnecesary yelling— para lograr beneficios y leverage político se salió de las manos... se complicó... tuvo otros entusiastas invitados al reventón y hoy nadie quiere sacar al güey de la barranca. (Todos entonan al unísono y... ¿yo por qué?).

En plena y muy tensa transición, al gobierno federal no le cuadran los tiempos, y en el caso presidencial, el ánimo, para resolver este ocurrente conflicto... que le quita el sueño a Felipe Calderón & young acquaintances. Aunque con lo descolorido, empequeñecido y tibio que está el dizque presidente electo y su Gymboree transitorio, lo normal es que la mitad de los problemas de México lo tenga al borde de un ataque de pánico mezclado con terror.

Sobre todo si Calderón es un hombre de carácter altamente desconfiado, sin carisma, indeciso y volátil... atribuciones, querido lector, mostradas en estos escasos 20 días desde el polémico fallo del TEPJF.

La otra simpática preguntita es: ¿podrá Felipe con el explosivo paquetón de gobernar? Porque eso de andar prometiendo a empresas trasnacionales que se la tomen con soda y se relajen porque los acuerdos y pactos de atractivas Reformas y negocios saldrán sin problema alguno es entre candoroso, de risa loca y sumamente irresponsable.

Más aún cuando en Pemex el nombre de César Nava está vinculado con un sinfín de travesuras –documentadas—, entretenidos intereses y el margen para maniobrar es por demás estrecho...

Mas aún cuando el panorama nacional se descompone a velocidad vertiginosa y en el war room calderonista (tal parece ya ingieren prozac) se dan el lujo de subestimar algunos consejos de Eduardo Sojo. ¿Listo? Ahí le va.

El pasado 19, Sojo esgrimió la necesidad de, tan pronto tomara posesión Felipe, se impulsara la reforma de Estado de gran alcance, específicamente en el orden electoral, para obtener un muy necesario tanque de oxígeno. Pero como de costumbre la voz de Vázquez Mota (que como pistolita automática se dispara sola), Germán Martínez, Juan Molinar Horcasitas y el simpático Máx Cortázar, entre otros más, rechazaron tal criterio con soberbia apoyándose en el argumento (favor de aguantar las carcajadas) de que si fueron capaces de ganar con las reglas vigentes, es claro que una reforma de este tipo no es, de ninguna manera, una prioridad.

Y de pasadita le dieron un tubazo al discurso de su jefecito

(con minúsculas) de hace algunas semanas, donde con voz humilde afirmaba la necesidad de cambiar algunas reglas del desgastado juego electoral... al ver que el cochinero, perdón, la diferencia fue de escasos 200 mil votos.

De tal manera que dentro de algunas mentes del inner circle azul comienzan a darse los primeros síntomas que estupidizan, perdón, acompañan al poder y que marean con rapidez.

Pero don´t you worry, para cuando la realidad los abofetee y el tsunami de problemas los revuelquen, se advertirá si Calderón tiene la mano... firme para fajarse los pantalones, si no le tiemblan las piernitas, tiene ideas claras y decisión de gobernar para todos demostrándole a millones de mexicanos que su liliputiense estatura fue...temporal. Corra por sus palomitas, my friend, y haga sus apuestas.


Federico Arreola en Milenio

Calderón y el mercado periodístico segmentado

farreola@milenio.com



¿Qué es la segmentación de mercados? Es un proceso mediante el cual se identifica a un grupo de compradores homogéneos con el propósito de dividir al mercado en varios submercados o segmentos de acuerdo con los diferentes requerimientos de los consumidores. Desde luego, se tiene que elaborar un programa de mercadotecnia para cada uno de ellos. Una segmentación de mercados parte de conocer las necesidades del consumidor, de tal forma de crear un producto específico para cada grupo. Esto implica producir una variedad distinta del mismo producto para cada mercado.

Ayer el Grupo Reforma dio una lección de segmentación de mercados. Sus dos periódicos principales, Reforma de la Ciudad de México y El Norte de Monterrey se ocuparon del panista Felipe Calderón. Para la conservadora Sultana del Norte, donde la mayor parte de la gente no está interesada en la protesta contra el fraude electoral cometido por el PAN, los editores presentaron dos fotografías de Calderón: la primera, en una boda en Monterrey (la de la hija del secretario de Energía Fernando Canales); la segunda, en un bautizo en Torreón (el de la hija del senador Guillermo Anaya). Desde luego, eso hubiera insultado a un público bien informado como el de la capital del país, que sabe que el horno de la política no está para los bollos de las frivolidades sociales. Así, en Reforma sus editores lo que presentaron relacionado con Felipe Calderón fue una foto de los manifestantes que en La Laguna lo agarraron a huevazos.

¿Que eso habla mal del público regiomontano? Creo que las personas más trabajadoras y talentosas de México, las de Monterrey, en 2006 cometieron un error político del que más temprano que tarde se van a arrepentir.


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