Crónica de un crimen anunciado
Por decreto, el gobierno de la nación, sustentándose en la Constitución, creó empresas paraestatales, con un perfil diferente a las empresas privadas.
En tanto que las empresas privadas que nacieron en México, en la post revolución, tuvieron que atenerse al juego del mercado, a la competencia y al marco jurídico y fiscal cada vez cambiante del gobierno, Las empresas de Estado, se convirtieron en el sustento económico de tres mafias o carteles que crecieron en el terreno fértil del monopolio constitucional. Estas Mafias son, en cada Empresa Pública: el sindicato, que tomó en cada caso para si al patrimonio y a los productos de la nación; la burocracia y tecnocracia que se apropiaron de la administración con carácter privilegiado y hereditario; y los monopolios privados que fueron fomentados paralelamente a lo largo de sus vidas económicas. Las clases Altas de País de estos días, nacieron básicamente en el siglo XX, de estas connivencias.
Estas mafias que se apropiaron de facto de los recursos de la nación por casi un siglo. Se instalaron en organizaciones que llamaron empresas pero que nunca han funcionado como tales, por que empresa por definición es una actividad riesgosa, una asociación que tiene que enfrentar los retos del mercado, de la eficiencia, de la calidad de la optimización de costos, en fin de todos los recursos que el estado del arte de las organizaciones de empresas alrededor del mundo han desarrollado. Estos monopolios de estado han sido ineficientes, corruptos y barriles sin fondo de los recursos fiscales. O fuentes de corrupción de estado como es Pemex.
La izquierda, que rodeo a la creación y crecimiento de estas empresas mexicanas de estado, marcho a la par con el gobierno ante los embates de las doctrinas de la economía de estado, que presionaban constantemente por la privatización de la actividad económica, a lo largo de un siglo de enfrentamiento. Los partidos nacidos de las grandes Centrales de trabajadores, creadas a la vera del movimiento revolucionario de 1910, como el Partido Comunista Mexicano y el Partido Popular Socialista, la CTM, y la CROM, Mantuvieron una velada complicidad con el gobierno, a cambio de una frágil tolerancia, que en el mundo se llego a convertir en una verdadera guerra fascista y macartista en contra los movimientos progresistas.
En las posiciones de los partidos de Izquierda del siglo XX, ninguna cuestionó los resultados de los monopolios de estado, ni la corrupción de los sindicatos de los trabajadores, aprobando abierta o encubiertamente, que estos se convirtieran en focos de corrupción y privilegios en contra de los intereses de la economía de estado y de los intereses de la nación. Apenas tímidamente, a nivel internacional, Gorvachov hizo una llamado de alerta y una denuncia en Perestroyka de los riesgos de los monopolios de los estados socialistas, alarma que nadie escucho y que finalmente, tuvo como consecuencias la desaparición de la URSS.
Esto es en forma sucinta explica, el que hasta hoy, los partidos de izquierda, no tengan más que una sola posición frente a las empresas de Estado. Y esta se refiere a la no privatización. Nunca se ha ecuchado a la izquierda plantear, la desmonopolización de los monopolios de Estado, el combate a la corrupción de los sindicatos disfrazados, ya que no son verdaderos sindicatos, pues en estos casos, el patrón es la nación. Ni tampoco el hecho evidente de su ineficiencia y su baja calidad.
Sin embargo, a pesar de esta posición axial, durante el régimen Salinas, el presidente, en un movimiento de ajedrez político, en una sola semana, consolido la empresa Teléfonos del Noroeste a la empresa Teléfonos de México, ambas que eran entonces, empresas de estado. El jaque mate, fue la privatización de la empresas telefónica, que de paso compra el propio presidente a través de un personero, Carlos Slim, Ahora uno de los hombres mas ricos del mundo.
En un mismo mes, sin que haya habido ninguna verdadera oposición popular ni política de izquierda. Salinas privatizo empresas públicas que tenían inmejorables finanzas y que habían sido modernizadas ex profeso antes de los decretos expropiatorios. En algunos casos, alguna izquierda festino y aplaudió el hecho.
El crimen de la privatización a ultranza de todas las empresas de Estado, se comienza a cometer con el régimen de De La Madrid, quien privatiza a más de mil empresas propiedad de la nación, sin rendir cuentas ni capitales, así como de paso, a la banca que había estatizado López Portillo en 1980. Y Continua fieramente con Salinas. Representante viviente de las doctrinas del grupo Monterrey. Sigue sin parar con Zedillo con la privatización de los sistemas ferrocarrileros, apropiándose de acciones de la empresa que compra los activos. Bajo la misma escuela de Salinas. Y como siempre, achacando a los trabajadores, las causas de las quiebras y de la mala administración, elementos justificantes de la apropiación fraudulenta.
Al entrar el PRIAN al Poder, con la conspiración de los jerarcas: Fernández de Ceballos, Clouthiers y Castillo Peraza por el PAN, y Zedillo, Salinas y Beltrones por el PRI. Vicente Fox actúa como El Monigote que es. Fox toma el poder para sus propios intereses y los de su doctrina de privatización y actúa paso a paso por esa dirección.
Aquí se funda la estrategia para el gran golpe. Esta tiene algunas vertientes, una jurídica que crea el marco legal propicio. O sea, el marco Institucional, al que una parte del pueblo rechaza con el slongan de, “”al carajo las instituciones””. Concomitantemente, se crea una estrategia militar, que consiste en armar la fuerza castrense necesaria para someter a la izquierda con todo el vigor requerido.
Para crear esta fuerza, se inventa la guerra del narcotráfico que resulta en la creación de un enemigo virtual, al cual nunca se le derrotará, en tanto sigue creciendo con eficacia el aparato militar y policiaco. Nunca se derrotara al Narcotráfico, por que el propósito es contar de manera permanente, con un pretexto para fortalecer la militarización.
Ningún narcotraficante, puede poner en peligro a un estado como al del PRIAN, pero si en cambio un movimiento popular y este es el real propósito de la militarización.
Una tercera fuerza lo representa el control de los medios electrónicos, básicamente la Radio y la Televisión. La ley televisa fue diseñada para cerrar el frente de la información libre. Y los medios se pueblan de locutores y comentaristas que de manera sesgada imponen la opinión del estado.
Junto con otras estrategias como son el control de la comunicación por internet y la telefónica. El despliegue de una guerra mediática orientada a desinformar y mediatizar a las masas de la población y finalmente.
El fomento a través de los medios, de la patriotería, que sustituye al verdadero patriotismo, convirtiéndolo en una guerra deportiva y de futbol.
La desaparición de la empresa Estatal Luz y Fuerza del Centro, El dia de la victoria del futbol mexicano, fusionándola con el monopolio de Estado CFE, es el primer paso antes de la privatización del monopolio Eléctrico de Estado.
La batalla, ha sido ganada por el PRIATO, el estado nacido de la Revolución Mexicana que degenero en lo que es hoy. Son los mismos cuadros, las mismas familias, los mismos apellidos.
El acto es una toma de posiciones políticas y económicas rumbo a las elecciones del 2012.
El pueblo, fue traicionado por los partidos de izquierda, por los intelectuales, por el gobierno. La batalla legal ha sido ganada, por que la derecha ha hecho la ley a su medida, la batalla mediática, y el cerco militar y paramilitar resulta eficaz, pues no hay contraparte que lo enfrente, en un pueblo que se fue desarmando precavidamente día con día.
Movimiento maestro. Lo que sigue, es la argentinización, el empobrecimiento extremo, el camino sin salidas, sin liderazgos. El enriquecimiento de los monopolios privados, antes monopolios públicos. La quiebra generalizada de las empresas pequeñas y medianas, que deberán someterse a los monopolios fortalecidos.
La parte positiva de este juego legal, es que sienta los precedentes jurídicos, digamos la jurisprudencia, por medio de la cuales, en un futuro, cuando realmente el pueblo tome las riendas de la nación, mediante un decreto del presidente en turno, se estaticen las empresas privadas de servicios públicos que convenga a la nación, y aquellas que violando la constitución como son las monopólicas, se conviertan por un simple decreto presidencial en empresas de interés publico.
Eh aquí una demostración de la fuerza que puede alcanzar un presidente de México, cuando detrás de él existe la fuerza política suficiente para maniobrar en el interés de la fuerza social dominante.
Hoy solo se pueda dar cuenta, de que, en los números generales, la nación ha dado un paso atrás.
La lección:
El golpe se veía venir desde hace tiempo. Desde que se inicio la destrucción de la buena imagen de las empresas de Estado. Y las empresas de Estado en México, como en la Unión Soviética, adolecen de males que hay que corregir. En primer logar, son empresas monopólicas, Contienen organización de trabajadores monopólicas, proclives a los privilegios y a los monopolios de las nominas de estado. Son organizaciones que no tienen un patrón de empresa en competencia. Y en general la corrupción anida cómodamente en ellas.
La enseñanza, nos lleva a repensar la posición de los organismos de izquierda ante las empresas de estado como son las de educación, las energéticas, las de seguridad social, etc. Que son empresas evidentemente ineficiente, corruptas y de padrones privilegiados de trabajadores en medio de un país de pobres y desempleados. Ahora es posible que los trabajadores sindicalizados despedidos, puedan pasar a fortalecer las nominas de las asociaciones de izquierda realmente. Aquellos que apelan a la nación, cuando realmente siempre le dieron la espalda en la realidad.
En esta tesitura, se puede esperar que el gobierno, ya encarrerado , proceda a limpiar a las organizaciones como las de educación, el IMSS, Pemex, CFE. Etc. Etc. Todas aquellas organizaciones de estado que están altamente corrompidas y que navegan en dos aguas, la del socialismo de estado y la del capitalismo feroz sin estacionarse realmente en ninguna de las dos veras.
De tal forma que cuando llegue la izquierda al poder. No tenga que enfrentar estos malos tragos de la limpia de la corrupción de las organizaciones sindicales. Ya que navegar en dos aguas ideológicas no es bueno para la lección política la que debe ser clara y consecuente.
La lección es que sobre la mentira, la corrupción, la irresponsabilidad, la falta de honestidad, no se puede construir un buen movimiento por los intereses del pueblo.
Alea jacta est.
Alberto Castro.
12 de Octubre del 2009.
